Las mermeladas sirven para dar un giro distinto a tus comidas. (Foto: David Villafañe)
Mermelada de papaya y romero, de Cielito Rosado. (Foto: David Villafañe)
Mermelada de piña, jengibre y nueces. (Foto: David Villafañe)
Porque no siempre tienen que ser dulces, aquí una mermelada de tomate y albahaca. (Foto; David Villafañe)
Mermelada de coco, arándanos y jengibre. (Foto: David Villafañe) Si solo sacas el envase de mermelada de tu nevera cuando te provoca untarla sobre tostadas o galletas, es momento de probar algo nuevo. La experimentación con ingredientes, texturas y sabores le han dado un giro -sabroso e innovador- a este alimento.
“Los chefs y las compañías de productos gourmet están llevando los ingredientes a otro nivel, convirtiendo desde el ajo a las cebollas; hasta las zanahorias y el azafrán en condimentos dulces”, cita un artículo de Michele Kayal en Prensa Asociada.
Otros ingredientes como la tocineta, el tomate, o especies como el chile o la salsa picante Sriracha, antes descartados para elaborar mermeladas ahora son utilizados sin reservas para lograr curiosas alternativas con nuevas posibilidades de uso en la cocina.
La chef Cielito Rosado, quien cuenta con una amplia experiencia preparando mermeladas tradicionales, aceptó la propuesta de preparar versiones que integran otros ingredientes frescos, fuera de lo tradicional, y asegura que se divirtió mucho porque le encanta inventar.
Además, retar lo esperado y lo establecido es, más allá de una moda, una necesidad para todo chef.
Para esta edición, Rosado preparó mermeladas con ingredientes locales que fácilmente consigues en la plaza del mercado o el supermercado.
Comenta que el secreto para una buena preparación en casa es el uso de ingredientes frescos, pues su sabor se diferencia de los enlatados, procesados o con azúcar añadida porque no contienen preservativos ni colorantes.
“Cuando las pruebas, notas la diferencia”, asegura. Muy importante también es cocinar los ingredientes a una temperatura de entre 200 a 220 grados (debes usar termómetro), pues así adquiere la consistencia adecuada y se conserva por más tiempo guardada en envases de cristal.
En la nevera, puede durar hasta un año, aunque introducir utensilios contaminados con otras comidas puede contaminarla o cambiar su sabor.
Una de las ventajas de estas recetas es su versatilidad. Olvida el pan y las galletas por un rato, y aventúrate a untarlas sobre un crujiente tostón de plátano o de pana, pancakes o crepas. Crea con ellas la base para alguna salsa para aderezar carnes o pescados. Sustituye con ellas la mayonesa o la mostaza del sándwich.
Otras alternativas son crear canapés con quesos y cortes de carnes de diferentes sabores y texturas. También puedes echar una cucharada sobre una sopa o quizás un helado o un flan.
Las mermeladas hechas en casa también son una alternativa económica para regalar en ocasiones especiales, agregar a canastas o llevar a un brunch para compartir con el resto de los comensales.
¡Buen provecho!
Mermelada de papaya y romero
Ingredientes
2 lbs. de papaya madura
1 lb. de azúcar granulada
¼ oz. de romero fresco picadito
Procedimiento
Pela la papaya y remueve las semillas.
Córtala en trocitos y luego tritura en el procesador de alimentos hasta que quede suave.
En una cacerola echa la papaya madura triturada con el azúcar y cocina a temperatura mediana, moviendo ocasionalmente, por 20 minutos.
Añade el romero y cocina moviendo ocasionalmente, hasta que el termómetro llegue a 220 grados.
Con mucho cuidado, vierte en potes de cristal con tapa de metal con sello. Tapa inmediatamente para que se conserve por más tiempo.
Mermelada de piña y jengibre y walnuts
Ingredientes
2 lbs. de piña triturada
1 lb. de azúcar granulada
2 cdas. de jengibre fresco rallado
½ taza de walnuts picaditas
Procedimiento
Monda la piña, córtala en trozos y pásala por el procesador de alimentos hasta que quede en trocitos pequeños.
En una cacerola mediana echa la piña y el azúcar y mezcla. Cocina a temperatura mediana por 20 minutos, moviendo ocasionalmente. Añade el jengibre, walnuts, cocina moviendo ocasionalmente, hasta que el termómetro llegue a 220 grados.
Con mucho cuidado, vierte la mermelada en envases de cristal con tapa de metal con sello. Tapa inmediatamente para que se conserve por más tiempo.
Mermelada de tomates y albahaca
Ingredientes
2 lbs. de tomates maduros
1 lb. de azúcar granulada
¼ oz. de albahaca fresca picadita
Procedimiento
En una cacerola grande echa 2 litros de agua y calienta hasta hervir. Echa los tomates y cocina por 10 a 12 minutos.
Prepara un envase con agua bien fría y echa los tomates.
Déjalos refrescar y elimina la corteza. Córtalos a la mitad y aprieta cada tomate hasta remover todas las semillas. Tritura por 20 a 30 segundos en el procesador de alimentos.
En una cacerola mediana echa los tomates y el azúcar, y cocina a temperatura mediana por 45 minutos, moviendo ocasionalmente.
Añade la albahaca y cocina hasta que el termómetro llegue a 220 grados.
Con mucho cuidado, vierte la mermelada en recipientes de cristal con tapa de metal con sello. Tapa para que se conserve por más tiempo.
Mermelada de coco, jengibre y arándanos
Ingredientes
2 lbs. de pulpa de coco rallada
1 lb. de azúcar granulada
1 taza de leche de coco
2 cdas. de jengibre fresco rallado
½ taza de arándanos (cranberries) secas
Procedimiento
En una cacerola echa la pulpa de coco rallado y mezcla con el resto de los ingredientes.
Cocina a temperatura mediana, moviendo ocasionalmente, hasta que el termómetro llegue a 220 grados.
Con mucho cuidado, vierte la mermelada en potes de cristal con tapa de metal con sello. Tapa inmediatamente para que quede sellado el pote y se conserve por más tiempo.