Es chino, es tailandés y sirven pato Por Tatiana Hernández el

Paré en esta guagüita porque tenía hambre, el logo del pato me estuvo curioso y el color rojo me despertó.

Desde la fila, se escucha el sizzle de la sartén y desde el food truck con nombre cómico, Thon Thai,  salen olores de salsa de soja y aceite de ajonjolí.

Pasan los carros que van y vienen, y el celular tiene timbre como el viejo teléfono de disco que había en la casa de mi abuela.

Puedo decir que eran las 2 y pico de una tarde en un día de semana común. Esperaba la comida tailandesa que claramente dice el el nombre, pero la fusión con la comida china me alegró.

El menú tiene uno de mis platos chinos favoritos, conocido como el Moo Shu en sus variaciones de cerdo, pollo o pato.

Antes de seguir hablándote de lo que comí, te explico que el ‘mu-shu’ es una carne desmenuzada servida con vegetales frescos y unos finos ‘pancakes’ de harina.

Oka, entonces me dije: ‘¡Misma! ¿Qué pudiera ser mejor que el Moo Shu en un food truck cerca de todo?’ Fácil, Moo Shu hecho con un confit de pato, por un chef con 15 años de experiencia.

Si eres fanático del pato, como yo, sabes que si no ordenas medio pato o uno entero en tu restaurante chino de predilección, te quedarás con las ganas.

Pedro, el dueño del camión silencioso con planchas solares, sirve la jugosa carne de pato acompañada de calabacín (zucchini) y zanahorias crudas, dos plantillas de harina de trigo y chips de malanga.

En armonía

Mientras esperas por tu comida, ignora el ruido de los carros que van y vienen, disfruta de la brisa que barre las hojas y a su vez revuelca los aromas a comida que salen de la mini cocina.

Puedes comer allí en una de las mesas de picnic atornilladas al piso de concreto y gozarte los changos que rebuscan en el piso los pedacitos que se puedan caer.

Una que otra motora alborota el cuasi pacífico espacio de almuerzo donde los jueves y viernes hacen unos sandwiches orientales llamados Bun Baos, que no te puedes perder.

¡Ah! Si te gusta el pique, prueba la versión fresca del sriracha (salsa picante echa a basede chiles rojos) que hace el chef, está espectacular.

 

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter: @aboutaplate o en Instagram (@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.