Deliciosa y encantadora La Casita de Rones Por Sal! el

Los franceses tienen el champán; los escoceses, el whisky; los rusos, el vodka; y el Caribe, el ron. Puerto Rico es reconocido por ser exportador de los rones comerciales con la mejor calidad a nivel mundial. De ahí que crear una propuesta gastronómica que tenga como protagonista el ron es, más que una obligación, una genialidad.

Esa es la apuesta de La Casita de Rones, donde el ron es el ingrediente oculto desde los aperitivos hasta los postres. Visítalo los lunes y martes y obtén un 20% de descuento al pagar con la tarjeta Visa (más restaurantes en visa.com/sal).

De entrada: los platos

La Casita de Rones opera hace tres años, pero su estructura existe hace más de ocho décadas, cuando en 1937 abrió como lo que sugiere su nombre: una barra. Hoy día es eso, pero también un restaurante y una tienda de souvenirs.

Aparte de ser un edificio histórico y beneficiarse de estar en el Viejo San Juan, “buscamos darle una experiencia tanto al turista como al local: los educamos de nuestros rones boricuas”, sostuvo Joel Rodríguez, chef y gerente del establecimiento.

El fuerte de la casa es la comida criolla con la bendita circunstancia del ron por todas partes, parafraseando a otro caribeño, el cubano Virgilio Piñera. Destacamos, por ejemplo, el ron chicken: pollo marinado en ron y cocinado a la parilla. Lo puedes complementar con majado de papa y yautía lila, batata o arroz.

El plato más solicitado por los comensales, dijo Rodríguez, es el mamposteao relleno de pollo, de cerdo o de churrasco. Igual, agregó, está el churrasco, la carne frita y la hamburguesa –y todos tienen un toque, sea en el marinado o en la salsa, de ron–.

De salida: los postres y los tragos

Los postres también juegan con el destilado. Aquí encontrarás un flan de vainilla bañado en sirope de Bacardí de china o un cheesecake de piña colada, mencionó el chef Rodríguez.

Siendo el ron actor principal en este restaurante, no podía faltar su monólogo y sus transformaciones: digamos que una margarita que lleva ron en vez de tequila y que entonces por eso se llama Rum-rita, explicó Rodríguez.

La Casita de Rones ubica en la calle Comercio del Viejo San Juan.