La reivindicación del Vino rosado Por María C. Moreno Villarreal el

Una de las primeras expresiones que hace unos años le escuchamos en una entrevista a la sumiller Rosana Miranda fue que el vino ideal para Puerto Rico era el rosado. Y el tiempo le ha dado la razón.

“Cuando estaba en Burdeos un buen amigo me retó a que por qué no iniciaba la tendencia de poner el vino rosado de moda en Puerto Rico. ‘Con un verano de 365 días, sería ideal’”.

Rosana estaba clara de que su amigo sabía lo que decía, pero como conocedora entendía que el paladar puertorriqueño tendía a decantarse por los tintos pese al calor intenso que pueda abrasarnos. “Para conseguir un cambio de mentalidad y que el público se enamore de nuevas tendencias en vinos se requiere práctica, educación y mercadeo”.

Sin embargo, unos cuantos años después Rosana ha logrado ver como el vino rosado cada vez gana más adeptos. Si lo apreciamos, en ellos se encierra el vino ideal para nuestro clima. “Tienen la frescura de un vino blanco con el cuerpo de un vino tinto. Hace unos años la oferta era más limitada, pero cada vez vemos que más casas distribuidoras traen excelentes opciones”.

Mala reputación

A la pregunta de por qué el vino rosado por años fue ninguneado, la educadora de vinos de CAFA, École International en Vins & Spiritueux, en Burdeos y directora de dicha escuela en Puerto Rico responde:

“Pienso que la mala reputación viene de que una de las técnicas para elaborarlo es que para conseguir un vino tinto de alta concentración se separa parte del jugo antes de que este se fermente. Esa porción de jugo separada tendrá color rosado y de baja concentración por lo que puede percibirse como que el vino rosado es producto de las sobras de lo que no se usó para el vino tinto”.

Métodos de Elaboración

La sumiller explica que hay tres maneras de conseguir un vino rosado. La primera es mediante la maceración o sangrado (saignée).
En este proceso la piel de la uva al entrar en contacto con el líquido es la que le da el distintivo color. Los que se adquieren por este método suelen ser vinos más estructurados.

“Mientras más contacto tenga la piel de la uva tinta con el jugo, mayor color tendrá el vino. De esta manera se realizan vinos rosados de múltiples tonalidades. De hecho, en la piel de la uva, no solo está el color, también están los aromas y sabores. En términos generales, mientras más oscuro el vino rosado mayor complejidad de aromas y sabores”.

El segundo método es por prensado. Este produce vinos ligeros y afrutados. “Prensar sucesivamente uvas de piel oscura es otra manera de obtener un rosado. En este caso el color será más claro y puede o no haber maceración”.

La tercera opción es la de mezclar vino blanco con una pequeña cantidad de vino tinto. “Aunque es una práctica común está prohibida en Francia con excepción de la región de Champagne”.

Paleta de rosados

La gama de tonos variará de acuerdo con el tiempo de maceración y la uva que se utilice. Rosana nos lista algunos ejemplos:

Clairet: Durante la Edad Media el vino tinto era más parecido a lo que hoy conocemos como rosado. “A esto le llamaban Clairet. Por falta de conocimiento de vinificación dejaban la fermentación por 24 o 36 horas (lo normal es de ocho a diez días). No es hasta el siglo XIX, con el conocimiento de la fermentación alcohólica y técnicas para controlarla, que se comienza a hacer el tinto que hoy conocemos”.

Blush: Son vinos ligeros con un poco de azúcar residual.

White Zinfandel: “No existe esta variedad de uva, sin embargo, la uva Zinfandel es tinta y si se macera por poco tiempo queda rosado. Lo de ‘White’ es marketing, para enfatizar que no es vino tinto sino un rosado”.

Tavel: De acuerdo con Rosana este, junto con la región vinícola de Provence, es el rey de los rosados franceses. “Los Tavel son rosados con mucho color, complejidad, concentración de aromas y sabores. Para mí, uno de los mejores rosados del mundo”.

Bardolino: Al producto de esta zona se le conoce como Bardolino Chiaretto y combina las variedades características de la región. Este vino de la región del Veneto, Italia, se caracteriza por ser “moderno y fácil de beber”.

Las temperaturas ideales para servir estos vinos son:
– Secos ligeros: 43˚- 50˚F
– Demi-secos: 53˚- 54˚F
– Cuerpo: 54˚- 55˚F
– Grandes vinos, cuerpo y evolución: 57˚- 61˚F