El legado de la abuela Por Ileana Delgado Castro / Por Dentro el

La idea de un concepto culinario diferente le rondó por la cabeza a la chef Rosita Rosado por muchos años. Y como buena cocinera que es, fue juntando los ingredientes necesarios para su receta especial, hasta que finalmente le hizo caso a “ese ángel que me susurraba al oído que pusiera en marcha mi sueño”.

Fue lo que hizo hace unos meses cuando  abrió el espacio soñado: Legado, Café & Tisana Bar, en Bayamón, un nombre que también tiene una historia relacionada con las vivencias de su niñez.

“Este es un proyecto que estuvo  muy adentro de mi corazón por muchos años. Y aunque no se materializaba, comencé a comprar vajillas, tazas de diferentes lugares del mundo y  diferentes épocas porque tenía la idea de un lugar donde pudiera ofrecer aquellas bebidas que mi abuela me hacía cuando yo era niña”, comenta la reconocida chef.

De hecho, cuenta que lo que más disfrutaba de niña  era cuando su abuela le hacía una bebida con jengibre que combinaba con canela y un poco  de leche calientita. “Eso a mí me curaba, me hacía sentir aliviada, me hacía sentir tongoneada”, cuenta risueña, mientras destaca que al entrar al campo de la gastronomía se dio cuenta que su abuela le hacía era una infusión.

Precisamente, de ese legado familiar, el gusto por esa infusión  de jengibre y el deseo de “tongonear” a los clientes surgió este espacio gastronómico, el primero en su tipo que tiene Rosado y donde, además ofrece desayunos y almuerzos saludables.

“El legado, desde mi perspectiva, es algo que tú dejas, que marca positivamente la vida de tus descendientes; es una forma de perpetuar esos valores y filosofía de vida. Yo tengo un buen legado de parte de mi familia y mi responsabilidad no es solo recibirlo, sino poder pasarlo a otros”, sostiene convencida Rosado.

Tés, tisanas y cafés

La chef aclara que el té y la tisana son infusiones que se confeccionan con agua caliente a una temperatura en específico (unos 185 grados aproximados). Pero hay unas diferencias.

Por ejemplo, explica que el té es una infusión que se hace de  la Camellia sinensis, una planta cuyas hojas y brotes se utilizan de distintas formas “para obtener  las variedades del té (verde, blanco, negro, pu-erh o rojo, oolong, azul y amarillo”.

Mientras que la tisana  se obtiene al extraer las propiedades (por medio del agua caliente) de las frutas deshidratadas, mezclas de  hierbas, raíces, flores y especias. Y son infusiones “más livianas en sabor y menos herbáceas”.

“Cuando se dice que se va a hacer un té de limón, en realidad es una tisana, aunque tradicionalmente le decimos té”, explica Rosado, quien preparó una  a base de limón y jengibre, de un olor delicioso, así como otra a base de diferentes tipos de “berry”, de rico sabor y color.

En estos días de calor intenso, la chef también aprovecha para hacer infusiones frías de acuerdo al gusto de los clientes. Entre ellas, de carambola con limón o cualquier otra combinación de sabor que prefiera.  También ha añadido cacao como ingrediente para hacer tisanas.

“Esa infusión calientita con la cascarilla del cacao, que es deliciosa, es un cultivo de Barceloneta”, agrega, para también resaltar que  el cliente  puede optar por una bebida de café frío.

Sin embargo, no importan el calor que haga, el puertorriqueño siempre busca su cafecito caliente a cualquier hora del día. Por eso, afirma Rosado,  el enfoque de Legado también incluye el tradicional café.

“Utilizo un café con un tostado malteado chocolatoso de un sabor muy exquisito, suave al paladar”, afirma la empresaria, quien destaca que siempre trata de utilizar productos locales.

Cocina saludable

Pero además de las ricas bebidas, la chef también ofrece un menú de desayuno y almuerzo, todo de acuerdo a su interés de ofrecer comida saludable y que el lugar sea un espacio de relajación para todo el que llegue.

Precisamente, Rosado menciona el legado de nuestra cultura gastronómica y el sabor típico del condimento puertorriqueño.

“Nosotros utilizamos muchas hierbas para cocinar, frutos de la tierra y nuestra manera peculiar de combinar los sabores también es un legado”.

En su propuesta para los desayunos, el cliente puede diseñar su propio plato a partir los ingredientes que hay en un menú.

La lista de opciones es amplia, con diversos tipos de vegetales -como aguacates, pimientos, tomate y germinados. Mientras que las proteínas incluyen huevos, pavo, jamones y tocineta, entre otras opciones.

“Los huevos se hacen en diferentes estilos, tortillas, revueltos, huevos fritos, etc. Además de una gran variedad de panqueques rellenos con frutas, así como waffles caseros”, explica Rosado, quien también destaca la división de desayunos bajos en carbohidratos, sin pan, solo con vegetales y proteínas.

De hecho, la chef dice que es consciente de la importancia de llevar un estilo de vida saludable para evitar la diabetes, hipertensión y obesidad, tres de los problemas de salud que más afectan a los puertorriqueños y que tienen una relación con una alimentación deficiente  muy alta en carbohidratos.

“Mi propuesta está más dirigida a una alimentación más saludable”, agrega.

De la misma forma, cuenta con una variedad de panes artesanales veganos y sin preservativos, como el de cúrcuma, pan integral con pasas y nueces, además de pan integral de zanahorias.

“Y para aquellos que les encanta el pan de agua, tengo de La Cialeña, que es la panadería más antigua del pueblo de Bayamón”.

Los almuerzos siguen el mismo estilo, lo clientes pueden crear su propio plato a partir de una variedad de ingredientes: desde ensaladas, frutas, proteínas y granos para crear los “Super Healthy Bowls”.

También se puede optar por las pastas y escoger diversos ingredientes, como vegetales y proteínas que están en el menú. Además de ingredientes como la quinua o  las pizzetas, así como especiales del día. Entre ellos,  las  lasañas blancas y las  de carne con salsa pomodoro, así como la tradicional serenata de bacalao.

Ambientación

El pequeño y acogedor local, ubicado en Bayamón, invita de entrada, a sentarse en una de las mesitas  ubicadas a cada lado del pasillo y leer uno de los libros que se ha puesto allí con toda la intención.

“Cada persona que entra aquí, además de llevarse una experiencia culinaria, tiene la oportunidad de probar una manera diferente de comer. Va a tener un momento místico en el que se detiene del ajetreo diario y hace una parada para disfrutarse el café, un té, una tisana, un desayuno o un almuerzo”, explica Rosado.

En ese espacio también tienes la oportunidad de leer algunos de los libros que están en cada una de las mesas “libros inspiradores que ayudan mucho a nuestra vida cotidiana”.

La decoración del íntimo lugar  también llama la atención desde la misma entrada, con un gran mural en una de las paredes, de la artista plástica Sandra González, quien dice que todo está inspirado en el nombre del lugar.

Según explica la artista, se recrea el paisaje de El Morro, con un techo pintado de nubes.

“Y como el negocio se llama Legado, en el mural tenemos varios personajes que nos han dejado un legado. Entre ellos, Felisa Rincón, José Celso Barbosa, Francisco Oller, Agustin Stahl y Arnaldo Roche, uno de los grandes artistas contemporáneos quien nos ha dejado un gran legado”, explica la artista plástica.

En el mural también aparece Rosita Rosado como “esa mujer emprendedora, luchadora que a través de sus comidas, presentaciones y todo lo que ella hace, le deja un legado a su familia, pero esperamos que también le deje un legado al pueblo de Bayamón”, agrega González.

Una recreación artística que a la chef le parece muy adecuada para lo que quiere transmitir en términos culinarios.

“Me encanta que Agustín Stahl esté en el mural porque él utilizaba mucho la botánica y las plantas como elemento para curar. Por eso, creo que dentro de este rinconcito gastronómico se pueden  dejar experiencias que marquen la vida de todos, hasta de un desconocido”, afirma Rosado con orgullo.