Taittinger se prepara para celebrar tres siglos de historia Por Sal! el

Desde Taittinger Rosé, hasta su Comtes de Champagne, la línea de espumosos Taittinger tiene un amplio portafolio para todos los gustos y, precisamente está cercana a cumplir 300 años de legado.

“Taittinger es uno de los champanes más reconocidos y mayores productores en todo el mundo. De los 300 millones de botellas de champán que se producen anualmente, Taittinger representa 6 millones de ellas, ubicándose entre las cinco mejores casas por tamaño de producción”, expresó Sylvette Carrasquillo, gerente de marca para V. Suárez & Co., distribuidora exclusiva en la Isla de Taittinger.

Sobre el proceso de elaboración, la compañía dijo a través de comunicación escrita que comienza en las viñas al norte de Francia, con 288 hectáreas entre las regiones vinícolas de Côte des Blancs, Montagne de Reims, Vallée de la Marne y Côte des Bar.

La etiqueta principal de Taittinger es su Reserva Brut no vintage, una mezcla que contiene un alto por ciento de Chardonnay –brindando más cuerpo y elegancia–, Pinot Noir y Pinot Meunier, descrito por enólogos como un producto fresco y delicado. En degustación tiene aromas a bizcocho recien horneado, fragancia a melocotón y flores blancas.

La familia Taittinger también produce un sello titulado Comtes de Champagne. El 100 por ciento de las uvas Chardonnay provienen de los viñedos Grand Crus, mientras que el mosto proviene del primer prensado de uvas. El mismo envejece en las tranquilas cavas de Taittinger entre ocho a diez años antes de estar disponible al consumidor.

Sus vinos Comtes de Champagne y Comtes de Champagne Rosé envejecen en crayères, una red subterránea de 2.5 millas de cuevas de tiza. Originalmente excavadas por los romanos, las cuevas ofrecen las condiciones perfectas para la bodega de vinos.