Conoce las principales características de los vinos y espumosos de la Bodega Torelló Por Ileana Delgado Castro / Por Dentro el

En Puerto Rico tenemos el clima ideal para consumir vinos espumosos, especialmente porque son más frescos y con un sabor carbónico que da una “sensación muy agradable al paladar y combina con todo”.

Así describió el enólogo español Paco de la Rosa Torelló a uno de los espumosos de la Bodega Torelló -ubicada en el Alto Penedés, al sur de Barcelona-, que se degustaron recientemente durante una cata en la Bodega de Méndez, distribuidor de estos vinos en Puerto Rico.

Según explicó el enólogo y director de Torelló Viticultors, todos los vinos y espumosos de su bodega tienen su origen en las viñas de Can Martí, finca de unas 200 hectáreas que pertenece a la familia desde 1395. Es allí donde se cultivan las variedades autóctonas de uva blanca Xarel.lo, Macabeo y Parellada, además de otras como Chardonnay, Subirat Parent y Muscat, y las tintas Cabernet Sauvignon, Merlot, Pinot Noir, Syrah y Garnacha.

“Creemos que para ser alguien en el mundo de los vinos es importante tener unas variedades propias, locales y autóctonas. Por ejemplo, la variedad Macabeo es la que da acidez y cuerpo; la Xarel-lo tiene un poquito más de grado alcohólico y, por consiguiente, menos acidez, y la Parellada es un poquito más señorita, es la perfumada, la elegante, la que combina perfectamente con todo”, explicó el energético enólogo, quien reveló que su bisabuela era ponceña. “Mi bisabuela se casó con uno de los dueños del ron Don Q y emigraron a España. Ahora, mi hermano y yo somos la generación número 23 de la familia”.

Durante la degustación, los asistentes pudieron catar varios de los principales vinos que se venden en la isla. Entre ellos, el Brut Nature Gran Reserva 2012, 225 Brut Nature, Gran Torelló Brut Nature 2011, Gran Reserva 2014, Rosa D’Abril 2017 y Raimonda 2014, entre otros.

De la Rosa resaltó que una de los distintivos de sus espumosos es que se especializan en largas crianzas. De hecho, solo elaboran cavas Reserva, (más de 15 meses de crianza), y Gran Reserva, (más de 30 meses de crianza), según la normativa del Consejo Regulador del Cava.

Sin embargo, destacó que primero buscan hacer un gran vino blanco o rosado y “después le añadimos las burbujas como un puente, una vía de llegar más agradable a la boca, para que sea más fresco y con el puntito de sabor”.

“También tenemos un abanico de vinos muy interesantes. Por ejemplo, tenemos un Gran Torelló 2011 y el Torelló 225, de 2013, que es el único que en nuestra casa está fermentado parte en barrica y luego el ‘coupage’ (la mezcla de mostos de distintas variedades) pasa otro tiempo en barrica, lo que lo hace un poco más redondo en sabor. También tenemos el Torelló rosado, mucho más fresco, más aromático, con el color de los vinos de la Provenza. Además del vino tinto Raimonda, un tinto de crianza, potente y estructurado”, describió el enólogo.

De la misma forma, indicó que cada variedad de uva es cosechada y recogida manualmente y en su punto óptimo de maduración se transporta rápidamente hasta las prensas para evitar su oxidación llegando los racimos enteros y en perfectas condiciones.

En términos de las añadas, el enólogo resaltó el espumoso Torelló Grande Añadas 2008, con diez años de crianza en botella, así como añadas de 2010 y 2011 “que también son muy buenas”.

“Nosotros podemos decir que, de diez añadas, nueve son excelentes y una es muy buena. Esto se debe a que contamos con un clima mediterráneo que nos da muy buenas cosechas cada año, además de que todas las uvas son de nuestra propiedad, que es muy importante a la hora de hacer un producto estándar”, dijo De la Rosa, al tiempo que resaltó que Torelló Viticultors es miembro de la Asociación de Viticultores y Elaboradores Corpinnat, un sello de calidad que identifica a los espumosos del Penedés.

“Corpinnat es una marca que distingue a los grandes vinos espumosos elaborados en el corazón del Penedés a partir de uva cosechada de forma ecológica, recolectada a mano y vinificada en la propiedad”, explicó el enólogo, quien dijo que varios productores de cava agrupados bajo esta marca abandonaron la Denominación de Origen Cava (DO Cava), porque quieren distinguir la singularidad de sus productos con una normativa propia.

Actualmente, según De la Rosa, a Puerto Rico llegan casi todos los vinos Torrelló. “Ahora mismo queremos darle más fuerza a la botella magnum porque creemos que la evolución del espumoso o del vino dentro de esta botella es exponencialmente mejor que la botella de tres cuartos”, afirmó el enólogo.