Restaurante Chloé en Condado, una fusión internacional con influencias criollas Por Josefina Barceló el

Hace una semana el nuevo restaurante Chloé, en Condado, era un hervidero de trabajadores que ultimaban detalles para la apertura oficial del lugar. Unos colocaban botellas en la barra de coctelería y en unos anaqueles de la bodega. Otros ponían los cubiertos y las copas en las mesas, mientras, en la cocina, los chefs y los cocineros trabajaban a todo vapor, para tener todo listo para recibir a los primeros comensales esa noche.

Afuera, en la gran terraza con una vista privilegiada hacia al océano Atlántico, unos jóvenes trabajan en el área donde estará un DJ.
En medio de todo ese movimiento, llegamos a conocer el lugar. Los hermanos Juan Carlos y José Manuel Colón Mirabal, dos jóvenes boricuas y codueños del restaurante, nos recibieron entusiasmados. “Este es un negocio familiar, es nuestro sueño hecho realidad”, aseguró Juan Carlos, quien trabaja en la administración.

Él contó que la idea de crear Chloé, surgió luego del huracán María. “Mi hermano José Manuel se graduó de Gerencia Culinaria en la UNE e hizo su práctica como chef, en un restaurante en Orvieto, un pueblo a dos horas de Roma, en Italia. A su regreso, fue que vino el huracán y tras el paso de María, él se mudó para Miami”, sostuvo.

José Manuel estuvo ocho meses viviendo en la Ciudad del Sol y fue allá donde conoció el concepto de restaurante que le enamoró. “Me hacía falta mi isla y mi familia, así que decidí regresar y hacer un restaurante chic, como los de Miami, en Puerto Rico, y aplicándole lo que aprendí por Italia”, destacó José Manuel.

Los Grilled Cauliflowers son una de las muchas opciones veganas del restaurante. (Juan Martínez)

“El lugar perfecto”

A su regreso a la isla, José Manuel le comentó a su hermano su idea, y que quería que fuera su socio. A Juan Carlos le gustó mucho la propuesta.

“Enseguida pensé que este local, ubicado en la avenida Ashford #1056, frente a la Ventana del Mar, en pleno Condado, cerca de los hoteles, era el ideal. Está en el cuarto piso, pero hay ascensor. Y la vista desde aquí hacia el océano Atlántico, es espectacular”, comentó Juan Carlos.
Antes el lugar albergó el restaurante Budatai, pero el huracán María destrozó el sitio. “Tuvimos que remodelarlo completo. Eso nos dio la oportunidad de crear el ambiente que queríamos, uno chic y tropical, algo sofisticado, muy acogedor y familiar”, detalló Juan Carlos.

“Le pusimos al restaurante Chloé porque es un nombre que suena chic, como el área donde se encuentra y el concepto que queremos transmitir”, agregó José Manuel.

El local tiene capacidad para 120 comensales, entre el salón con aire acondicionado y la terraza.

El mixólogo Víctor Jiménez prepara un “Peach Bliss”. (Juan Martínez)

Un gran chef

A cargo del área de alimentos está José Manuel junto al chef ejecutivo Carlos Sánchez (también chef ejecutivo del restaurante el L’Olivo, en la avenida Roosevelt, de comida mediterránea) y el chef de cuisine David Franco.

“En Chloé nos especializamos en comida internacional con fusión criolla. Aquí tenemos desde langostas, carnes, risottos, pizzettas y variedad de tapas. Por estar en una zona turística, además ofrecemos en el menú el sabor de la comida puertorriqueña, como sancocho, mamposteo y tostones”, resaltó José Manuel, quien diseñó el menú junto al chef ejecutivo.

“Para comenzar, siempre tenemos sancocho y la sopa del día, como la sopa de calabaza. Se hace con calabaza fresca rostizada, con leche de coco y por encima lleva aceite de ajonjolí y semilla de calabaza. Es un plato vegano”, explicó Franco.

Este añadió que cuentan con unas ocho entradas. “Entre éstas está el Grilled Cauliflowers, a $9. Es un entremés abundante, que puede ser una entrada para compartir o un plato principal para alguien vegetariano. Siempre tenemos opciones vegetarianas y veganas en nuestro menú y los precios son buenos”, comentó.

También tienen los “Na-squids”, unos clamares fritos. Llevan cáscara de limón, marinados en especias asiáticas y al lado tienen salsa de chile dulce.

Los “José Tacos” son riquísimos, vienen varios en el plato. “Este es un entremés creado por José Manuel. Es una tuna poke. Tiene mangó deshidratado, cilantro y un coulis de aguacate, en una plantilla wanton”, observó Sánchez.

Filete de bacalao fresco. (Juan Martínez)

El menú tiene varios platos principales, entre estos pescados, pastas y cortes de carnes. “Nuestras carnes son prime, Natural Angus y las cocinamos a la parrilla. Cada una tiene su salsa particular. Por ejemplo, el chuletón de cerdo sale con salsa korean barbecue y el churrasco, con una crema de pimienta negra”, acotó Sánchez.

Además, tienen las sugerencias del chef, como la pasta de mariscos, en salsa de tomate picante y los cachetes de cerdo kurobuta y, ofrecen especiales diarios, creaciones del chef.

Otra atracción son las pizzettas. “La masa de éstas fue creada entre el executive chef y yo. Es algo que va a gustar mucho, pues las pizzettas son buenas para acompañar con los cócteles de la casa, sentados en la terraza, escuchando música y mirando hacia el mar”, manifestó José Manuel.

En el menú tienen cuatro variedades de pizzettas. Una es la “Mr. Miyagi”, lleva cachetes de ternera, salsa oriental, aoli de wasabi, queso, berro con una vinagreta de mirín y la salsa es napolitana, hecha al momento y no se lleva al fuego.

“De postres tenemos helados hechos por Franco y tenemos flan de queso de cabra y caramelo de romero, Baked Alaska, Choco Hazel Nut, tres leches y bizcocho de zanahoria, entre otros. Todos se hacen aquí. Y, por supuesto tenemos café de nuestra tierra”, subrayó José Manuel.

Para los hermanos José Manuel y Juan Carlos Colón Mirabal, Chloé es la materialización de un sueño al que le han puesto mucho empeño y corazón. (Juan Martínez)

Barra especializada

Víctor “Chencho” Jiménez Rocafort es el mixólogo de Chloé. “La vista, la terraza y el ambiente, hacen de este lugar uno ideal para venir a pasar un rato con las amistades y darse unos cócteles o copas de vinos. Aquí tenemos una carta con más de 100 etiquetas de vinos y una gran variedad de espumosos y bebidas”, indicó.

“La mayoría de los cócteles de la casa son refrescantes, ideales para nuestro trópico. Uso frutas y variaciones de la coctelería clásica. Uno es el ‘Peach Bliss’, que es vodka, jugo de limón, néctar de melocotón y ginger beer”, añadió el mixólogo.

Negocio familiar

Además de los dos hermanos y codueños de Chloé, Juan Carlos y José Manuel, también el hermano mayor, Miguel, asiste en el restaurante.
Finalmente, aseguró Juan Carlos que, este es un negocio que solo haría con su hermano.

“Ha sido fuerte, mucho el sacrificio, mucho dinero invertido, pero finalmente lo logramos. Este es un homenaje a nuestros padres, Miguel Colón y Brenda Mirabal, para que estén orgullosos de nosotros. Ahora nos resta meterle todo el corazón para levantar este restaurante y que la gente que venga se sienta como en su casa y vuelva”, puntualizó.