Blanca Navidad en el Viejo Continente Por Wilson Ruiz Ríos el

El ambiente navideño siempre es mágico, de gran alegría y colorido. En Europa, no es muy diferente, sin embargo, lo hace particular sus tradicionales mercados navideños. Durante esa fría época de invierno, incontables ciudades y pueblos del Viejo Continente se llenan de multitudes para disfrutar estos mercados. Ahí encontrará una variada oferta de elaborados ornamentos, artesanías, bebidas y gastronomía típica de la Navidad de cada país. Ciudades como Praga, Berlín y Budapest, por mencionar algunas, se engalanan con estos bellos mercados. De tantos, destacamos algunos en estas tres ciudades.

Praga, República Checa

Esta legendaria ciudad Patrimonio de la Humanidad se convierte en la escena de un cuento de hadas místico desde finales noviembre hasta la noche de fin de año. La capital de la República Checa es el lugar ideal para hacer compras navideñas y conocer sus tradiciones de la época. Durante esos dos meses puede pasear por estos vistosos mercados y en ellos encontrará una inmensa variedad de atractivos. Entre éstos, ornamentos para decoraciones, bebidas calientes, galletas y bizcochos típicos de la cultura checa. De tantos, dos de los más reconocidos son:

1. Mercado en la Plaza de la Ciudad Vieja: Éste es uno de los más populares de Europa y el más grande de Praga. Además de la variedad de artículos y comestibles navideños, se ofrecen conciertos y cánticos corales en diferentes días y horarios durante la época. Por las noches se pueden disfrutar imágenes que parecerían sacadas de una tarjeta navideña. Los destellos de las luces, la nieve acumulada en las calles adoquinadas, el aroma de la gastronomía, el bullicio y la alegría es contagiosa. Este mercado está ubicado justo en el centro histórico, adyacente a la Plaza de la Ciudad Vieja, por eso su nombre.

2. Mercado en Plaza Wenceslao: El segundo mercado más grande de Praga lo habilitan en esta plaza que también está ubicada en el centro histórico. En ambos se sirve un tipo de vino caliente conocido como svařák por su nombre en checo. Además de vino tinto, le agregan canela, limón, anís, azúcar morena y otros ingredientes. Por siglos ha sido una bebida tradicional en la Navidad local. También, puede probar la torta trenzada conocida como vánočka, muy rica por demás. La mayoría de los artículos de este mercado están hechos a mano, así que encontrará juguetes de madera, ornamentos de cristal o en metal que sin dudas serán obsequios únicos y recuerdos muy apreciados.
Aproveche la visita a estos mercados para caminar por el legendario Puente de Carlos, cuya construcción comenzó en 1357 y fue el primero que se construyera para lograr acceso a ambos lados del Danubio. Además, muy cerca está el fenomenal reloj astronómico, una maravilla mecánica que comenzó a funcionar desde 1410 y que es otro lugar que debe visitar.

Berlín, Alemania

Una de las actividades más típicas del diciembre berlinés es visitar sus mercados navideños. La ciudad es frecuentada por millones de visitantes anualmente, pero, en Navidad, la ciudad cambia su apariencia. En esa época todo se llena de luces, colorido, música y de las festividades de la temporada. Desde finales de noviembre hasta concluir el año, los mercados de Navidad o Weihnachtsmärkte, en alemán, inundan la capital alemana. Entre éstos, se destacan los siguientes:

1. Mercado en Richardplatz: Este es uno de tantos mercados de la ciudad. Una de las ventajas de este mercado es que está en el corazón del centro histórico y en la periferia de la Plaza Richardplatz. Es muy accesible por medio de la línea U7 del Metro ya que lo ubican muy cerca de la estación Karl Marx adyacente a la Plaza. En este concurrido mercado podrá encontrar decoración para los árboles de Navidad, tarjetas navideñas, velas, miel artesanal, mermeladas caseras y por supuesto, vino caliente de la época, conocido aquí como Glühwein. Esta bebida contiene vino con ron o brandy, canela, azúcar y jugo de algún cítrico. La conveniente localización céntrica de este mercado le permite llegar a él desde cualquier punto de la ciudad.

2. Mercado de Navidad de Gendarmenmarkt: Aquí se respira una mezcla de espíritu navideño con excelente gastronomía. Este es uno de los mercados para gustos más exigentes o para aquellos visitantes que prefieren artículos y gastronomía de un nivel más elegante. A diferencia de lo casual de otros mercados, en éste es posible degustar más variedad gastronómica en los restaurantes de la periferia. En ellos hay diversidad de menús y otras comidas tradicionales. Además, se presentan diseñadores gráficos, fotógrafos, escultores de madera, joyeros y pintores que exponen sus obras en el mercado. También se habilita un pequeño escenario donde se ofrecen espectáculos artísticos y música típica de la temporada. El Metro más cercano está en la estación Hausvogteiplatz utilizando la línea U2.

Ya que está en Berlín, no pierda la oportunidad de ver La Puerta de Brandeburgo (Brandenburger Tor en alemán) una de las antiguas puertas de entrada a la ciudad. También, puede ver algunas secciones parcialmente destruidas de lo que fue el Muro de Berlín que dividió la ciudad en dos partes durante 28 años.

Budapest, Hungría

Budapest es la capital de Hungría y la ciudad más grande del país. A pesar de sus orígenes antiquísimos, la ciudad actual se originó a finales del siglo XIX por la fusión de la ciudad de Buda, ubicada en la parte alta de la orilla oeste del río Danubio, y Pest, localizada en una llanura en la parte este del río. Por su estratégica localización, durante siglos fue ocupada, entre otros, por romanos, turcos y por el imperio de los Habsburgo de Austria. Es por esto que tiene gran variedad cultural y en sus tradiciones. Esta hermosa ciudad posee un centro histórico que fue designado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1992. Su excelente preservación, abundantes destinos turísticos y vistosos mercados navideños hacen de esta ciudad un magnífico destino en toda época del año. Dos de sus principales mercados son:

1. Mercado de Navidad de la Basílica de San Esteban: Este mercado es de los más bellos de la ciudad. El mismo ubica en la plaza de San Esteban frente a la basílica del mismo nombre. En el centro del mercado colocan un hermoso árbol de Navidad y durante las noches la Basílica la iluminan con un espectacular despliegue de luces de múltiples colores. En la periferia, decenas de vendedores colocan sus carpas para la temporada. En su oferta encontrará productos de decoración, variedad gastronómica y bebidas tradicionales de la época. Además, podrá disfrutar de presentaciones musicales, artísticas y entretenimiento a tono con la ocasión.

2. Mercado de Navidad en la Plaza de Vörösmarty: La Plaza de Vörösmarty se transforma en esta época. El mercado se caracteriza por la presencia de decenas de chalets de madera, similares a los chalets típicos que se construyen en las montañas o región de los Alpes. En ellos se venden objetos típicos de la artesanía de Hungría y se ofrece una amplia variedad de platos de la cocina húngara. Entre tantos, las salchichas a la parrilla kolbász, carnes a la brasa pecsenye, el bejgli que es un bizcocho típico de Navidad lleno de semillas de amapola o con nueces y pasas. Otro plato muy popular es el szalon cukor que consiste de chocolates rellenos con mazapán, gelatina de frutas o con crema de vainilla. Durante la época no puede faltar la bebida conocida como forralt bor. Ésta consiste de vino tinto, miel, canela, clavo de olor y brandy. Estos ingredientes se calientan a fuego lento para extraer los sabores y olores de sus ingredientes. Luego, se disfruta del mismo algo caliente para contrarrestar el frío del invierno. También en el mercado hay eventos de la música popular, bailarines, coros, instrumentos de viento y espectáculos de marionetas en diferentes lugares de la Plaza Vörösmarty.

Muy cerca a estos mercados está el Parlamento de Budapest, un ícono de la capital húngara que puede incluir en sus recorridos. Además, visite el Castillo de Buda, también conocido como el Palacio Real, ya que antiguamente fue la residencia de los reyes de Hungría.
En éstas y muchas otras ciudades de Europa, tanto los residentes como los visitantes se lanzan a las calles a disfrutar de los mercados navideños y se olvidan del frío de la época. Realmente, el calor humano y camaradería colectiva que se genera es más intenso y cálido que el frío de la época. Disfrutar estas experiencias turísticas y tradiciones son vivencias que proveen al turista muchas y variadas emociones que no requieren traducción. Son muy gratificantes indistintamente el idioma o país donde vayas.

Para información sobre este destino, consulta a tu agente de viajes.