Chef boricua pone toque dulce en Disney Por Raisa Rivas Español el

La historia de Yoly Colón la conocimos hace unos meses. En ocasión de celebrarse el “Mes Internacional de la Mujer”, en marzo, ella fue una de las mujeres que destacaron en Walt Disney World Parks and Resorts, de Florida, como parte de un selecto grupo que lidera con éxito algunas áreas de bebidas y comidas del resort.

Colón tiene una trayectoria inspiradora. Nacida en Yabucoa, pasó de estudiar tecnología electrónica a tener uno de los trabajos más dulces en Disney, sin buscarlo. Hace más de dos décadas visitó a Orlando de vacaciones, no regresó a Puerto Rico, y empezó a trabajar en Walt Disney World en 1994, lavando platos en el Disney’s Yatch & Beach Club, uno de los hoteles de lujo del resort. Un día, como en las películas rosa, uno de los chefs le preguntó si quería hacer pizza, y ella que estaba dispuesta a “aprender de todo”, dijo que sí, aprovechando una de esas oportunidades que a veces se presenta una vez en la vida.

Ahora, con nueve años como chef, la boricua se convirtió en una líder creativa y ha logrado ascender a posiciones como chef de repostería de Epcot, donde reimaginó todo los postres y desarrolló otros para los festivales.

Actualmente es la chef de repostería en Amorette’s Patisserie, en Disney Springs, donde precisamente la encontramos en una de esas presentaciones a la prensa norteamericana que ya no le son ajenas, pues son más frecuentes cada día. Estaba mostrando todas las creaciones que hacen en Amorette’s y que agrandan tanto al paladar como a la vista de los visitantes de ese distrito de entretenimiento de Disney.

La Chef Yoly explicó que tienen postres por temporada, un proceso tan creativo como el resto de todo lo que se hace en Disney, porque la presentación y sabor denotan que están hechos por verdaderos artistas culinarios. “Primero lo imaginamos, lo trasladamos al papel, dibujando, y luego de crear el concepto, se desarrollan”, un proceso que es parte de sus funciones, ya que ella administra todas las fases de las operaciones, crea nuevos postres y es mentora de nuevos pasteleros.

Ya tienen listo los diseños de lo que tendrán para esta Navidad, que incluyen galletas de “shortebread”, con especies y “lollipop macaron”, así como los clásicos postres y creaciones de jengibre, que son toda una obra de arte y que recrean otras estructuras de Disney Springs. También ellos preparan las clases y demostraciones para algunos de los tours exclusivos de la temporada.

La boricua añadió que una de las razones de la gran popularidad de Amorette’s, que abrió en el 2016, son los bizcochos de personajes que son toda una obra de arte, como el “Mickey Character Cake”, un  “chiffon cake”, con mousse y crema de mantequilla o jelly de fruta.

Lo que muchos no saben es que algunas de las técnicas usadas para crear esas ricas curiosidades con azúcar, se pueden aprender en Amorette’s, donde ofrecen clases de decoración de bizcochos para el público general. Estas, ofrecidas de domingo a jueves, antes de abrir el local, tienen una duración de 90 minutos, son en grupos pequeños de un máximo de 14 personas e incluyen tips y todo el proceso para decorar desde el diseño hasta completar la obra, (y hasta cómo trabajar las orejas de Mickey en el famoso bizcocho).

A un costo de $149 más impuestos, para dos personas decorando un mismo bizcocho, también incluye bebidas con o sin alcohol y los participantes pueden llevarse su obra de arte con ellos, así como un regalo de Amorette’s.  Hay dos diferentes bizcochos de Mickey, dependiendo del día de la semana y la edad mínima para participar es de 10 años.

La boricua, que dijo estar encantada con su labor, donde enseña a otros del equipo culinario pero también aprende cada día, había dicho previamente que tiene un estilo culinario moderno, y que le encantan los colores, tal vez porque viene de la isla. Ella ha sido ganadora de reconocimientos como “Walt Disney World Legacy Award 2017” otorgado a los miembros del elenco que encarnan los valores de “soñar, crear e inspirar” de la compañía y el premio “Walt Disney Partners in Excellence”.

La chef Yoly es fiel ejemplo de que se vale soñar. Ha alcanzado metas que le parecían inalcanzables, y le encanta la idea de que parte de lo que ven los visitantes de Disney, tiene algún toque de ella, y de sus “manos boricuas”.