Historias de altamar en el Museo del Mar Por Pablo Venes Molina el

Para la época en que los pronósticos de mal tiempo no eran tan certeros, los navegantes corrían doblemente el riesgo en altamar. Muchos de los instrumentos que utilizaban en sus viajes, donde podrían encontrarse alto oleaje, tormentas y hasta huracanes, se encuentran en exhibición en el Museo del Mar, catalogado por muchos como una joya de la historia marítima en Puerto Rico.

La gran colección incluye desde brújulas, astrolabios, compases, mapas náuticos, así como también, modelos a escalas de las grandes embarcaciones que surcaban los mares en sus respectivas misiones.

De los enseres de navíos, el más que amarra la vista de los visitantes es el compás magistral. También conocido como compás magnético, el instrumento no guarda similitud con los que el público está acostumbrado a ver en el cine, ya que debido a su gran tamaño, resulta imposible guardarlo en un bolsillo.

“Las dos bolas de hierro para crear balance magnético y la ranura es para colocar una pequeña linterna a base de aceite que de noche se encendía para poder leer el compás”, explicó Carlos Vera, guía turístico del museo ubicado en el edificio #360 de la Calle San Francisco del Viejo San Juan.

“Los capitanes tenían segundos para poder leer el compás porque inmediatamente que se utilizara, tenían que apagarlo lo más pronto posible porque otras embarcaciones podrían ver la luz a lo lejos y distraerse”, continuó Vera.

Navegar por las demás exhibiciones del museo refresca el pensamiento acerca de la tarea complicada que puede ser capitanear una nave, y el valor de los diversos instrumentos de navegación incluso en tiempos de guerra.

Ejército británico a la vista

Isla al fin, la historia de Puerto Rico está sentada en sus costas, sobre todo las que circunscriben el litoral norte de la capital.

En estas aguas fue donde se llevó a cabo una de las batallas que marcó la historia de la isla: el asedio británico. La cruzada, descrita por historiadores como la invasión más grande que Puerto Rico vio realizada por la marina británica, duró dos semanas.

“Todos los puertorriqueños y españoles participaron en esta batalla. Hay un montón de cosas que se pueden hablar sobre el acontecimiento. Muchas personas debaten qué tipo de puertorriqueños eran los que habitaban en aquel entonces. Se dice que éramos una generación diferente. En su mayoría los residentes eran bien cínicos tras haber vivido tantas batallas y fenómenos atmosféricos”, recordó el guía acerca del evento que ocurrió en 1797.

“Ramón de Castro gobernaba en aquel entonces y mandó a que toda la isla defienda la capital. Contábamos con algunos 2,000 militares, mientras que los británicos tenían 8,000 más mercenarios alemanes. No teníamos las de ganar”, expresó Vera.

Sin embargo, la isla salió airosa de la contienda gracias a una estrategia marítima y psicológica, y su desenlace es mejor contado a través de una maqueta que se despliega en pleno centro de este museo.

La colección más grande del mundo de balsas

Los momentos de tensión que vivieron los residentes boricuas en aquel entonces podrían compararse con la angustia que trae ponerse un salvavidas. En uno de los costados del museo que abre de martes a domingo se encuentra la colección más grande del mundo de balsas, según los Récords Guinness.

El montaje de la sala ofrece un escenario oportuno para tomarse un “selfie” y dar un paseo por las costas del mundo a través de las distintas nacionalidades de dónde provienen los flotadores.

Entre todas las balsas, las que más llaman la atención es la del SS Conte Rosso y una que le pertenecía al SS El Faro, un barco de carga que desapareció en medio del huracán Joaquín el 1 de octubre de 2015 en las aguas del Atlántico con 28 estadounidenses y 5 polacos a bordo.

“El SS Conte Rosso fue clave durante la guerra fría. Si el capitán de esa nave hubiese ignorado la advertencia del presidente Kennedy, se hubiese desatado una guerra nuclear y posiblemente Puerto Rico no estuviese en el mapa hoy día”, dijo Vega, quien catalogó la colección del museo como una de las más completas en la isla y única en su tema.

“Las personas nos visitan con la expectativa de ver barcos y monedas, pero salen de aquí con un tremendo enriquecimiento cultural en la tradición del mar a lo largo de la historia de San Juan de Puerto Rico”, aseguró.

“Nuestro museo es único sobre todo por su ubicación. Al estar en pleno Viejo San Juan, uno de los puertos más importantes de la historia marítima de América, los visitantes pueden acercarse y vivir la historia de la navegación”, concluyó Vera acerca del museo inaugurado en 2014.

Museo del Mar
Calle San Francisco #360, San Juan
787.977.4461
Horario: K a D, 10a – 5p

Fue una muy educativa, interesante y amena experiencia! Fui con mis amigas y el guía Manuel hizo la experiencia sumamente entretenida. Espero poder llevar a mi hijo con sus amigos pronto!
Historias de altamar en el Museo del Mar
2018-09-02T18:54