36 horas en el norte de Michigan Por The New York Times el

Por Steve Reddicliffe
The New York Times

La Península Superior de Michigan es la parte más pequeña de este estado, aunque no tiene nada de chico. El Lago Superior es el más grande de los Grandes Lagos. Las Cascadas de Tahquamenon son de las más grandes al este del río Misisipi. En kilómetros cuadrados, la Península Superior es más grande que Maryland. Su belleza es desmedida.

Pero también es remota. En junio puede haber hielo en el Lago Superior. Los veranos son cortos. Todo esto podría explicar por qué solo hay aproximadamente 311,000 yoopers, como se le conoce a sus residentes, muchos de ellos propensos al humor, como Rodney Dangerfield. De hecho, en su libro You Wouldn’t Like It Here, Lon L. Emerick, un yooper, escribió: “Si estás buscando un clima polar, tienes la necesidad de sentirte miserable o si necesitas ponerte a tono para una vida de pecado, entonces quizás seas candidato para nuestra tierra de glaciares”.

Un fin de semana no basta, pero con clima no polar es suficiente para salir a caminar, andar en kayak, pasear en bicicleta y probar el interminable atractivo gastronómico de la península: pescado blanco y pastis).

VIERNES, 1:30 p.m. – Persiguiendo cascadas

Llena tu barriga con una hogaza de pan fermentado de la panadería North Star Brick Oven Bakery, a las afueras de Newberry (el sabroso Sweet Citrus tiene cáscara de naranja y semillas de amapola; $5.50), antes de dirigirte al Parque Estatal Cascadas de Tahquamenon ($9 para los turistas originarios de otro estado). Las Cascadas Superiores del río Tahquamenon tienen más de 213 pies de ancho, con una caída de casi 55 pies. Su ruido y tamaño son impresionantes, al igual que su color marrón oscuro debido a los árboles que están a su alrededor.

Una senda atraviesa arces de azúcar y hayas americanas hasta llegar a plataformas panorámicas, mientras que una escalera empinada acerca a la gente a las cascadas. Puedes llegar en auto a las Cascadas Inferiores, que son más chicas, pero opta por la senda River Trail de 6.5 kilómetros que lleva entre puentes, arroyos, crestas y ocasionalmente a centímetros del Tahquamenon. En el camino hay plantas botones de oro e iris versicolores. Cerca de las Cascadas Inferiores encontrarás la Oración de los Bosques (autor desconocido), en un letrero abrazado por helechos canela. La oración termina con: “Soy el pan de la amabilidad y la flor de la belleza. Aquél que pase cerca, escuche mi plegaria: No me dañes”.

5:30 p.m. – “Pastys” y pintas

Ve a Tahquamenon Falls Brewery and Pub para tomarte una stout Black Bear después de la caminata (chimenea de piedra; toneladas de taxidermia); también puedes probar un “pasty” excepcional; un tipo de empanadilla que fue comida para los mineros de Cornwall y que, posteriormente, la trajeron aquí ($7.99). La versión que Mary Duflo prepara aquí tiene una corteza hojaldrada y está rellena con carne de res, zanahorias y nabo sueco. Duflo, quien ha estado preparando pastys durante 40 años, cocina cientos en el verano. “La parte externa la aprendí de mi mamá”, dijo. “Le pongo todo mi amor”, señala.

7:00 p.m. – Casa de arte

No importa qué película estén dando en Tahqua-Land, en Newberry, el cine es el espectáculo. A principios de la década de 1970, Fred Dunkeld compró el viejo State Theater (construido en 1930) y empezó a renovarlo, proceso que involucró 10,000 láminas doradas y la creación de artesanos de Toronto de 11 murales con temática de mitología griega, muchos de ellos recreaciones de pinturas de artistas como Anthony Van Dyck. ¿Qué inspiró a Dunkeld? “Un paquete de cervezas”, bromea. Pero luego comenta en serio: “Quería volver a los días cuando los cines eran grandiosos”, explica.

SÁBADO, 8:30 a.m. – Lago de los cisnes

A principios del 1900, una compañía privada tenía planeado drenar gran parte de las tierras cercanas al actual Refugio Nacional Seney de Vida Silvestre (entrada gratuita). En la década de 1930, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos hizo que todo en el refugio girara en torno al agua, creando una serie de piscinas que albergan gansos canadienses, somorgujos comunes y grandes garzas azules. Hay otros animales en el refugio de 38,445 hectáreas (tortugas, castores y venados), pero Seney es más importante en aves. Puedes verlas (u oírlas) en la Senda Natural Pine Ridge de 2.5 kilómetros.

El camino Marshland Wildlife Drive (11 kilómetros) interna a los visitantes en el Seney; no hay nada que te pueda preparar para la vista de decenas de relucientes cisnes trumpeteros. Los cisnes estuvieron cerca de la extinción a principios del 1900, y Seney jugó un papel vital en la restauración de la población de un ave que, según la Sociedad del Cisne Trumpetero, “encarga gracia, belleza y naturaleza virgen”.

11:00 a.m. Buenos Hot dogs

John Flanders tenía un motivo para abrir un restaurante en Munising: “Vine y no había ninguna comida buena”. Entonces, luego de 20 años como chef de alta cocina (incluyendo una estancia en Kinkead’s, en Washington), en 2008 abrió Johnny Dogs, sirviendo deliciosos hot dogs elaborados con su receta y acompañamientos que van desde lo tradicional (Coney estilo Detroit con chili) hasta lo no tanto (el Carolina del Norte, con carne de cerdo deshebrada, “salsa barbacoa naranja” y col, desde $3.50). Flanders ahúma poco más de 40 kilos de carne de cerdo por noche, corta sus propias papas fritas y prepara las salsas y sopas. Este verano abrió el puesto adyacente Johnny Tacos, donde el taco de cerdo estilo chicharrón con salsa de piña y mangó ($10.50 por tres tacos rellenos) es uno de los destacados.

12:00 p.m. – Acantilados notables

En Munising, desde el camino o desde la carretera podrás ver los coloridos acantilados que dan nombre a las montañas Pictures Rocks del Lago Superior, pero realmente no los verás hasta que estés en el agua. Northern Waters Adventures, perteneciente a Carl Hansen, ha estado ofreciendo recorridos en kayak en la Costa Nacional Pictures Rocks desde 1991, acercando a los remeros lo suficiente para que toquen los fríos acantilados, metiéndose entre arcos y sintiendo el baño de las Cascadas Bridal Veil ($75). La rica paleta de colores (rojo, naranja y azul) es obra de minerales como cobre y hierro que se filtran por la roca. Los colores cambian durante el día, y hasta las tardes nubladas (cuando la neblina flota sobre la cumbre de los acantilados) pueden ser hechizantes. La hora favorita de Hanses: “Cuando el sol cae en el horizonte; brilla su luz sobre el acantilado, y colores que son increíbles durante el día se vuelven como luces de neón”.

4:30 p.m. – Opta por pescado

Un sándwich de pescado blanco recién preparado ligeramente frito de Fish Basket es el bocadillo perfecto para después del kayak, y Sam Corp, dueño del lugar, posiblemente es su fanático más grande: “Tal vez sea el mejor sándwich de pescado que comerás” ($12, con papas fritas). El pescado viene del lago Superior. Eso también le encanta a Corp: “Es el cuerpo de agua dulce más grande, más frío y más limpio de la Tierra”.

5:00 p.m. – Hora de playa

Pareciera como si cada kilómetro de la Autopista 28 de Michigan, entre Munising y Marquette, ofreciera una seductora media luna de playa del lago Superior, y la que está en el parque Cascadas Scott, en la bahía Au Train, junto a la carretera, es ideal para pasear y para darse una zambullida o salir a nadar. Del otro lado de la autopista están las propias cataratas, con una piscina poco profunda para descansar.

6:30 p.m. – Un hotel genial

El Landmark Inn es un hotel hospitalario situado en el corazón de Marquette, la ciudad más grande de la Península Superior (21,000 habitantes). Construido en 1930, el hotel tiene un vestíbulo aireado y dos bares excelentes. Las estrellas de “Anatomy of a Murder”, incluyendo a James Stewart y a Lee Remick, se hospedaron cuando filmaron la película a finales de la década de 1950 (el autor de la novela en la que se basó, John D. Voelker – su pseudónimo era Robert Traver – fue fiscal del Condado de Marquette). Algunas habitaciones tienen el nombre de gente que alguna vez las ocupó: Amelia Earhart durmió aquí.

8:00 p.m. – De la “haus”

No puedes equivocarte con la piccata de pescado blanco de Vierling, pero Marquette ha visto una oleada reciente de restaurantes nuevos, un bar de vinos (Zephyr) y pubs de cervezas (Ore Dock Brewing Company sirve pintas de calidad). El chef ejecutivo Justin Fairbanks abrió Steinhaus en 2013 porque “pensamos que la cocina alemana era familiar pero desconocida; al final del día el schnitzel tan solo es cerdo frito”, dice. Steinhaus sirve schnitzel, su propia salchicha y un sauerbraten de costilla suave con spaetzle y col roja cocida a fuego lento (entradas desde $20). La col es local, y los ingredientes de la ensalada de la casa son de la granja Dancing Crane Farm, perteneciente a la familia Fairbanks. En Steinhaus hay postres, pero la heladería Lower Harbor Ice Cream Store, en Mattson Park, es un buen sitio las noches tranquilas de verano.

DOMINGO, 8:00 a.m. – Pedalea al parque

Sal a rodar en bicicleta desde el centro hasta Presque Isle Park, un parque encantador de la ciudad (Landmark Inn ofrece alquileres; desde $20), pasando frente al Parque Shiras (que tiene una playa popular para nadar, McCarty’s Cove) y el Domo Superior de la Universidad del Norte de Michigan (supuestamente el domo de madera más grande del mundo). Acelera el paso en Peter White Drive y saborea el panorama en Sunset Point; para en los acantilados Black Rocks, desde donde residentes e intrépidos visitantes han saltado 4.6 metros hacia el Lago Superior. “Es un ritual de iniciación para todo el que viene”, dice Dave Campana, alcalde de Marquette.

11:00 a.m. – Al faro

Dentro del ex edificio de aguas sanitarias de la ciudad, el Museo Marítimo de Marquette exhibe un imponente Lente de Fresnel del Faro Stannard Rock, en el lago Superior (el faro más alejado de tierra firme en Estados Unidos), así como artefactos de naufragios (incluyendo un salvavidas del Edmund Fitzgerald). Ahí cerca está el Faro del Puerto Marquette (admisión al museo o al faro; $7, y $12 para los dos), construido en 1866. La parte final de una pasarela ofrece vistas impactantes a Marquette, cubriendo al Lower Harbor (un puerto de mineral de hierro que cerró el 1971) y al puerto que está cerca de Presque Isle (de más de 400 metros de largo) que sigue en operación.

1:00 p.m. – Cudighi y caramelos

El sándwich de salchicha conocido como cudighi es una rareza fuera del área de Marquette. El rebosante Vango’s prepara una versión espectacular, produciendo su propia salchicha de cerdo acompañándola con mozzarella y salsa casera de pizza (opta por la experiencia completa; pimientos verdes salteados, cebolla y champiñones; $6.85). La salchicha es atribuida a emigrantes italianos, pero el nombre en sí mismo es algo así como un misterio. En la antología The Way North, Matthew Gavin Frank escribió: “Diga cudighi en Italia y nadie lo entenderá. Ahora es nuestro, lo último verdaderamente nuestro de la región centro-norte”. Sigue con un helado con caramelo de la casa en el encantador Donckers, abierto desde la década de 1890. El Presidente Barack Obama, de visita en 2011, pidió un “club sándwich” y un puñado de caramelos para llevar. Yo pedí un refresco de cereza, y seguí el ejemplo del ex presidente con las confecciones.

2:30 p.m. – Metalurgia

Tom Lakenen tiene cosas para decir, y las dice con chatarra en su cautivador parque de esculturas de 15 hectáreas: Lakenenland (entrada gratuita). Lakenen, un soldador, es un dedicado sindicalista que se opone vívidamente a las leyes del “derecho al trabajo” y a la codicia corporativa (su escultura anti Enron es un cerdo haciendo del baño). En una de sus obras, rinde homenaje a los Marines; en otras, a los taladores y a la historia minera de la región. Muchas de las 100 creaciones son caprichosas, incluyendo girasoles brillantes y un ramo de bolas de boliche. La génesis de todo: “dejé de beber, y ahí es cuando empecé a construir esculturas”.

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