Pa’rriba abre en lo más alto del Popular Center Por Sal! el

Por Liz Sandra Santiago

Después del huracán María, muchas cosas cambiaron en Puerto Rico y la industria de la gastronomía no quedó exenta de esas transformaciones que algunos convirtieron en oportunidades.

Es así como surge el concepto del restaurante Pa’rriba, en el piso 20 del edificio Popular Center en el corazón de la Milla de Oro, en Hato Rey. En ese espacio ubicaba Ruth’s Chris, un elegante restaurante que quedó destrozado tras el paso del fenómeno atmosférico.

“Queríamos seguir la tendencia de ahora que son restaurantes criollos, creativos, a un precio módico. Cuando ampliamos nuestros negocios más allá del ‘fine dining’ -porque somos los dueños de Meat Market, Ruth’s Chris y La Piccola Fontana- al adquirir Outback nos dimos cuenta que la gente iba mucho a este tipo de restaurante, por lo tanto vendíamos más. Entonces decidimos impulsar conceptos accesibles al público y abrimos Cantina Laredo (Mall of San Juan), que siempre está lleno, y ahora abrimos este restaurante”, explica Edwin Torres, socio de Wow Restaurant Group.

En cuanto al nombre, Torres mencionó que estuvieron buscando uno que fuera pegajoso y a la misma vez invitara al público a llegar hasta este lugar, que por años había albergado restaurantes “high end”.

“El nombre tenía que ser uno que la gente no lo viera como algo inaccesible. Decidimos ponerle Pa’rriba, que es un juego de palabras pegajoso y que se utiliza mucho cuando la gente entra en el ascensor y dice ‘vamos pa’arriba a comer’”, añade.

Amplio menú

Al entrar al restaurante encontramos una amplia barra con una variedad de tragos, vinos y cervezas. También hay un “sushi bar” con una carta muy completa que se ofrece a la par con el menú regular del restaurante.

Además, el lugar apuesta a la comida criolla con una fusión internacional. Torres destaca que el menú está diseñado para complacer diversos gustos, desde platillos criollos y sushi hasta los jugosos cortes de carne de alta calidad que eran tan solicitados por la clientela de Ruth’s Chris.

“Diseñé el menú de acuerdo con las expectativas y la economía de Puerto Rico. Para mí, hacer este menú fue un reto para que todo esté bien balanceado en cuanto a sabores. Además del toque criollo, tiene un toque oriental de acuerdo con las raíces de mi esposa que me hizo desarrollar ese balance entre lo local y la comida oriental”, explica el chef Félix Romero Matos.

Para empezar, el menú ofrece ostras; ceviche, ensalada de camarones o pulpo con malanga chips y la “Torre atlántica”, un platillo que cuenta con ostras, camarones, cangrejo y langosta.

Entre los aperitivos podrás escoger entre tabla de quesos, antipasto, carpaccio de res, croquetas, “dumplings”, pinchitos de churrasco en salsa teriyaki y chicharrones de pollo y pescado. Un “must” son los platanitos, lascas de plátano crujientes que se sirven con una salsa de vegetales rostizados, un poco picante. En esta sección también se destaca el “Ahi Tuna Poke” con “relish” de mangó, piña, aguacate y chipotle aioli.

Las sopas y ensaladas son una buena opción si no quieres algo de la sección de “Por el lado” para acompañar cualquier plato principal.

Como en todo menú que presume de ser caribeño, en este no falta el mofongo, que igual se sirve con ensalada de pulpo, con camarones, con churrasco en salsa teriyaki o con langosta.

Entre los platos principales puedes escoger entre pechuga de pollo o gallinita rellena, chillo entero, filete de rodaballo, bacalao, bisté de lomillo, chuleta can can, churrasco, ropa vieja, rabo de langosta o filete de salmón, entre otros. El risotto de mariscos trae calamares, pulpo, almejas y camarones y vieiras, y se sirve en una paellera.

“Mi plato favorito dentro del menú es la ropa vieja y el ‘Arroz pa’rriba’. El arroz lo hice pensando en la armonía que da la lavanda mezclada con ‘cranberries’ y almendras rostizadas”, asegura el chef.

La sección de postres también es variada y sabrosa. “Los confeccionamos de acuerdo con el paladar puertorriqueño. Aquí nos gusta mucho el coco, por eso el creme brulée lo hicimos de coco. El budín de pan nos gusta, pero le añadí uvas blancas para salirnos de la tradición de las pasas. El mantecado que servimos sobre el budín es de whisky”, concluye el chef.