Indulge Chocolat y sus bombones gourmet Por María C. Moreno Villarreal el

Janet Santos es una suerte de alquimista que combina sabores y texturas para crear delicados bombones de chocolate bajo su sello Indulge Chocolat.

Junto a sus tres hijos, Janet mezcla pasión, dedicación y orgullo con ingredientes de primera para que todo lo que salga de su cocina sea lo mejor que sus manos puedan ofrecer.

De su abuela heredó el gusto y la habilidad para hacer postres. “Ella hacía los mejores dulces. Siempre me colaba en la cocina para ver lo que hacía y fue ella la que me despertó ese gusto por ellos”, recuerda. Y así como Janet encontró en su abuela una maestra, sus hijos la hallaron a través de ella y juntos han convertido el chocolate en un hilo conductor y un fuerte lazo para la familia. Gabriel, Sebastián y Julián participan activamente en el día a día del negocio y, aunque saben todos los entresijos del mismo, cada uno tiene una tarea en la que sobresalen.

“Mis hijos se criaron sentados en el mostrador de mi cocina y ahora todos colaboran, me apoyan y trabajan conmigo. Gabriel además de artista se ocupa de la agronomía y la jardinería; Sebastián maneja las redes y le encantan las artes culinarias; y Julián es el de los números y toma todas las fotos”, dice Janet, quien lleva 17 años estudiando y perfeccionando el arte de la pastelería.

Cambio de carrera

Luego de muchos años como profesora en una escuela Montessori, comenzó a educarse formalmente en el oficio en el 2001. Durante varios años compaginó su trabajo en la escuela con lo que hasta ese momento era más un pasatiempo que un negocio. “Comencé a estudiar con Elyssa Robins en Nueva York. Cada vez que podía me escapaba y tomaba un curso con ella. En el 2003 ella se muda para California y seguí viajando para perfeccionar mi trabajo. De hecho, el atelier se llama Indulge porque el lugar donde la conocí y tomé mis primeras lecciones se llamaba Café Indulge”, cuenta.

El 2011 fue el año decisivo. Janet, impulsada por su mentora -con quien al día de hoy mantiene una estrecha relación-, cambia el salón de clases, las tizas y la pizarra por la cocina, la manga pastelera y el horno.

Entre bombones

La lavanda fue protagonista de su primer bombón, le siguió otro en el que combinaba limoncillo con jengibre. De ahí, manteniendo como norte la calidad, siguió creando hasta llegar a lo que es hoy. “Los primeros los hice para un amigo que quería obsequiarlos en su negocio. Quienes los probaron comenzaron a ordenar y eso me sirvió de inspiración para seguir inventando”, narra.

La producción de Indulge es confeccionada con ingredientes frescos y de la mejor calidad, además, en la medida que sea posible utiliza lo que ofrece nuestra tierra. No contienen preservativos ni nada artificial por lo que la vida de estos no es de más de dos semanas. “Todo se hace a mano y utilizamos lo mejor que se pueda encontrar. Trato de que la mayor parte de los sabores sean de productos locales y si no lo hay aquí busco lo mejor que se pueda encontrar. Recientemente viajé a Bahrain, en Oriente Medio, y traje dátiles, pistachos y otras cosas maravillosas. Lamentablemente María se llevó el pequeño huerto que teníamos en el patio”, dice.

Solidaridad

Y hablando de María, Janet comenta que se mantuvo a flote gracias a la solidaridad de los compañeros del mundo de la gastronomía, como Sebastián Ramírez de Parcela, Luz Ferreira -de Il Nuovo Perugino-, el chef Augusto Schreiner, Freddy Ramírez y La Boutique du Vin. “Sin el apoyo de ellos no hubiéramos podido seguir operando. Fue maravilloso”, asegura.

Indulge Chocolat tiene algunos productos como los “Bouchon au chocolat” y algunas tabletas que se venden en La Hacienda, pero todo lo demás es por encargo.

“Para poder mantener la frescura de nuestro producto solo llevamos a La Hacienda o a la Boutique du Vin una pequeña muestra de los bombones de temporada. Ahora también algunas cosas se van a vender a través de la aplicación Uva”, indica.

Para órdenes, llama al (787) 412-8910.