“Snorkeling” nocturno en Fajardo Por Pablo Venes Molina el

Lo que a primera instancia podría parecer una idea aterradora, en Fajardo es toda una aventura atractiva para turistas locales e internacionales. El “snorkeling” nocturno tiene la capacidad de impresionar, no solo porque estás en el mar fuera del horario acostumbrado, sino por cómo la noche transforma la vida marina. De momento, ese océano que pensabas conocer, se convierte en una experiencia muy diferente con criaturas marinas que posan sobre una linterna.

El desafío comienza en la llamada “Metrópolis del Este” luego de la puesta del sol, que cae acompañado de un mundo subacuático por descubrir. Con chaleco salvavidas puesto y remo en mano, los más aventureros se dirigen al agua en silencio y con mucha tensión. “Aunque vienen en grupos de amistades y familiares, no deja de ser una experiencia divertida, pero llena de suspenso”, expresó Héctor Horta, propietario de Pirate Snorkeling Shack and Water Sport Rental, una pequeña empresa puertorriqueña dedicada a promover el bienestar ecológico a través de recorridos en kayak guiados. Las excursiones, que recorren la costa de la Reserva Natural Cabezas de San Juan, se han destacado en la zona por ser las únicas en ofrecer este tipo de actividad nocturna.

Nadar entre la bioluminiscencia

Toma aproximadamente cinco minutos llegar al punto de navegación, y otros cinco para escuchar las instrucciones previo a sumergirse en el agua. La paciencia apremia, y con la ayuda de lámparas fluorescentes se pueden avistar cientos de coloridos peces que brillan en la oscuridad según van nadando. “Además de la laguna, en la bahía de Fajardo también se puede presenciar otro tipo de bioluminiscencia, y lo mejor es que aquí la gente puede nadar en ella”, agregó.

El trayecto compuesto por un extenso arrecife de coral per-mite apreciar un comportamiento de la vida marina que solo se puede encontrar por la noche, cuando los pulpos y langostas salen de sus cuevas a cazar. “Aprendamos a valorar nuestros recursos naturales por sus grandezas y no por el beneficio económico que nos puedan traer”, apuntó Horta, quien es visto por vecinos y colegas como un joven emprendedor y defensor incansable de los ecosistemas marinos.

“Se trata de que nuestros visitantes puedan agudizar sus sentidos a través de la melodía del mar, que sientan las texturas de la naturaleza, observen los colores del océano, para crear conciencia sobre la importancia de la conservación de la naturaleza”, añadió el guía acerca del propósito detrás de los recorridos que ofrecen para adultos y menores, a partir de los 7 años.

La empresa de excursiones cuenta con el aval de la Compañía de Turismo y recientemente recibió la certificación de ecoturismo sostenible. “Aquí, el único protagonista es la naturaleza, porque merece ser escuchada, apreciada, amada y conservada”, indicó, por su parte, Coralis Encarnación, esposa de Horta y copropietaria de la empresa fundada hace más de cuatro años.

Entre pulpos y pepinos de mar

Una experiencia similar se puede vivir con mayor libertad durante el día. Eso sí, no importa si es durante el día o la noche, esta excursión siempre conlleva desafíos, sobre todo al nadar a lo largo de la barrera de arrecife natural que se caracteriza por ser hábitat de cientos de especies marinas, algunas en peligro de extinción. Tal es el caso de Pepa, un manatí caribeño que ronda las aguas junto a Piña, su cría.

“Con el pasar de los años, uno puede tener más confianza y saber cómo actuar en algunas instancias, pero nunca se le pierde el respeto al mar”, comentó Horta, quien navega las profundidades del mar desde que tenía 10 años de edad.

Esa confianza le permite sumergirse al agua y traer a la superficie varias criaturas acuáticas que solo se ven en libros y documentales.

Uno de ellos es el pepino de mar, una criatura que actúa como filtro de arena. Otra es el chucho, una especie de mantarraya muy peculiar por su piel puntillista.

Durante el recorrido, el joven continúa escarbando por las cuevas marinas hasta encontrar una langosta espinosa que por razones obvias no carga en sus manos, pero apunta con su dedo para mostrarle a los participantes.

“¿Hay tiburones?”, le preguntan. Horta contesta que sí, aun-que hace la salvedad de que no entran a estas partes de la bahía. “Son tiburones gata, ellos se conocen por no ser agresivos, y hasta el sol de hoy no ha ocurrido ningún peligro o incidente con ellos ya que están en las partes más profundas”, aclaró el guía.

Son cerca de tres horas de aventura como parte del recorrido que culmina en un salón comedor improvisado al aire libre, lleno de picadera y comida confeccionada por Horta y su esposa, escenario perfecto para repasar lo vivido durante la experiencia que para la mayoría fue la primera vez.

Pirate Snorkeling Shack and Water Sport Rental
Reserva Natural Las Cabezas de San Juan, Fajardo
787.556.0104
Horario: 7días, 8a – 5p