Turismo extremo en Hacienda Campo Rico Por Pablo Venes Molina el

El lodo salpica en las piernas, los brazos y hasta en la cara, y no tiene nada que ver con la velocidad. El terreno está diseñado estratégicamente de esta manera y forma parte de las sensaciones vividas al recorrer la Hacienda Campo Rico, en Carolina, sobre un vehículo todoterreno.

Dicho recorrido se ha convertido en la mejor alternativa para conocer la historia de este patrimonio turístico y cultural de la región norte de la isla.

“Pónganse bien cómodos con la gasolina y los frenos porque nos espera un recorrido bien interesante, sobre todo hoy que ha llovido”, comentó el guía Jorge Gómez Labarca, de Campo Rico Trail Rides, mientras daba señales hacia la primera parada del camino, frente a las escaleras de la casona, la estructura emblemática de la hacienda.

De ahí el grupo parte hacia los primeros senderos llenos de lodo, no sin antes hacer una segunda parada en otra estructura rústica, en este caso una vivienda construida al estilo bungalow que tiene vista a una pequeña laguna.

El camino de la ceiba

Árboles frutales y pequeñas charcas cubiertas en flores de loto también adornan el paisaje de las 2,300 cuerdas de terreno que compone el tour en ATV o four track de la hacienda recordada como una de las principales fuentes de producción de caña en la isla, en la década de los 1940.

Aunque ya no se cosecha caña en estos terrenos, la actividad agrícola permanece activa a menor escala a través de siembras de hortalizas y frutas, como: berenjenas, pepino, calabaza, carambola, parcha, china, guayaba y yuca, que pueden ser vistas a lo largo del viaje guiado, al igual que otras cuerdas más productivas de guineo y plátano.

Sin embargo, más allá de las frutas, es el árbol de ceiba lo que se roba toda la atención de los conductores en comparación con los cultivos agrícolas, debido a su inmenso tamaño y escenario frondoso que transmite paz y alegría.

A la orilla de Piñones

Pasada la primera hora del recorrido, el viento del campo se confunde con la brisa del mar y los neumáticos del four track comienzan a generar mucho ruido, ya que el suelo es más áspero. “Para demostrarles la diversidad que tenemos también pasamos por un pedacito de la costa donde, como pueden ver, está compuesta por muchos mangles”, expresó Gómez Labarca al tiempo que iba reduciendo la velocidad, para ofrecer otra oportunidad de fotografiar el paisaje.

Dichos mangles forman parte de la zona playera de Piñones, en Loíza, municipio que bordea el norte de la llamada Tierra de Gigantes. Este trayecto costero también conecta con cuevas que pueden ser visitadas dependiendo del clima.

El paseo extremo de dos horas culmina en un establo donde los aventureros tienen la oportunidad de conocer más sobre los equinos y hasta darle de comer, dependiendo de la hora del día.

Arquería como actividad recreativa

Al bajar del vehículo todoterreno la oportunidad de extender la dosis de adrenalina es posible, pues la hacienda ofrece recorridos a caballos; la alternativa de cruzar de un punto a otro de la finca a través de ziplines y la opción de practicar tiro con arco.

Esta última es la atracción más frecuentada por la mayoría de los visitantes, quienes luego de haber recargado energías en El Mojito Bar —uno de los puntos gastronómicos del complejo— se dirigen a un campo al aire libre para realizar batallas estratégicas de arquería en equipo.

“Disparar la flecha con el arco es bien sencillo, aquí todos vamos a aprender y les aseguro que se divertirán”, comentó Camille Toro, quien funge como árbitro del complejo, mientras le daba la bienvenida al grupo compuesto por turistas extranjeros y locales.

Sin perder tiempo, Toro se asegura de que cada participante tenga un arco y máscara protectora según su estatura y luego procede a comenzar con el calentamiento, dirigiendo el grupo al field para que se familiaricen con el método de lanzar las flechas.

De primera instancia, practicar el tiro con arco da la impresión de que no requiere demasiado esfuerzo físico, sin embargo luego de 20 minutos de combate, los participantes se dan cuenta que la diversión consume mucha energía.

“Acá les traigo agua fría para que se refresquen”, anunció Toro y luego explicó las reglas del primero de cinco combates a ser realizados entre dos equipos en un periodo de dos horas de pura adrenalina.

Habiendo formado los bandos, el pito da la señal de inicio y el entretenimiento extremo parece no tener fin. Todos los participantes se dirigen al centro del campo para recopilar las flechas e intentar eliminar al contrincante.

Campo Rico Trail Rides
Hacienda Campo Rico, Carolina
787.648.7835
Horario: 7 días, 9a – 5p

Archery Tag Puerto Rico
Hacienda Campo Rico, Carolina
787.529.3924
Horario: 7 días, 9a – 5p