Me sabe a gelato Por Paul E. González Mangual el

Son pocos los lugares en el mundo que se pueden destacar porque el verano dura todo el año. Para nuestra suerte, el pedazo de tierra caribeña que llamamos Puerto Rico tiene ese gran privilegio. Con el clima veraniego viene también el sudor, calor, sed y las inmensas ganas de comer un dulce frío y cremoso que enfríe todo nuestro cuerpo.

Es costumbre el pensar en mantecado a la hora de desear un postre frío, pero desde comienzos de este año, ese pensamiento es cosa del pasado. Gracias a la joven Tatiana Rosado y su novedoso concepto, ubicado en la amurallada ciudad de San Juan, podemos revivir una tradición gastronómica del viejo mundo, el gelato.

Tributo al pasado de nuestra isla

El nombre Trapiche proviene de la historia azucarera que reinó nuestra economía en el siglo pasado. Esto se refería a los molinos de azúcar donde procesaban y extraían el azúcar para su consumo. De ahí el nombre Trapiche, en honor a nuestro pasado, donde Puerto Rico se conocía por su agricultura y el dulce sabor de su gastronomía.

Hoy, este secreto rincón azucarado nos deleita con la versión italiana del mantecado, pero con un especial toque caribeño. El gelato se diferencia del mantecado tradicional porque es más cremoso, denso, contiene menos grasa y su sabor tiende a ser más explosivo. Para atemperar el gelato a paladar del puertorriqueño, esta emprendedora ha desarrollado sus propias recetas utilizando lo mejor de nuestra tierra, los sabores frutales típicos y la nostalgia.

El verdadero sabor boricua

Por los últimos años, Tatiana se ha enfocado en crear desde cero los sabores de su gelato para que estos tengan lo mejor del viejo y el nuevo mundo. Entre su variedad se encuentran: café mío, piña colada, rum raisins, keep calm and hazelnut, kiwi-banana, choco-mint, pistacho y los tradicionales de coco, parcha y fresas. Como si fuera poco, los puedes coronar con mantecaditos, besitos de coco, brownies, popcorn, entre otros toppings. Pero la experiencia no está completa si no pides una barquilla o waffle recién hecho. ¡Las combinaciones son ilimitadas!

Sin duda alguna este es el comienzo de una nueva era de postres artesanales en la Calle San José del Viejo San Juan. Trapiche -más que una gelatería- es representación de nuestro pasado y futuro culinario, donde reinan las sonrisas y el amor por nuestra patria.