Vinos ecológicos Por Rosa María González Lamas el

Aunque en Puerto Rico no es realmente una consideración importante a la hora de adquirir el vino, el caso es que en otros mercados, como el de los Estados Unidos o la Unión Europea, los vinos naturales están bien “in”.

Por “naturales” la mayoría entiende: vinos cuyas uvas han sido cultivadas sin pesticidas ni insecticidas, y en cuya elaboración no se ha añadido sulfuroso, un elemento que se usa para conservar el vino por su acción antioxidante y antimicrobiana.

El paraguas “eco” es muy amplio y, además de los “naturales”, hay otros vinos “orgánicos”, que en la Europa y Estados Unidos se certifican de manera diferente, y muchos más vinos en los que el cultivo de la uva ha sido realizado de manera ecológica y sostenible. Es que hay una nueva generación cada vez más consciente de la necesidad de preservar nuestro entorno y esto se vuelve una consideración cada vez más importante tanto a la hora de elaborar vino, como de comprarlo.

Con esto en mente, una favorita de los puertorriqueños, Bodegas Matarromera lanzó GRANZA, una nueva marca de vinos ecológicos que da nombre a tres referencias: Granza Eco Verdejo 2015, Granza Eco Roble Ribera del Duero 2014 y Granza Eco Roble Toro 2013.

Las Bodegas Cyan en la Denominación de Origen Toro, Renacimiento en Ribera del Duero y Emina Rueda, inscritas en Régimen de Agricultura Ecológica, junto con las más de 50 hectáreas de viñedo ecológico propias en estas tres regiones, permiten la elaboración de este tipo de vino que responde a una nueva demanda de mercado, de un tipo de consumidor de vino más concienciado con el respeto medioambiental.

Tanto las labores en viñedo como en bodega para la elaboración de estos productos responden a métodos de producción en ecológico, limitando la aplicación de productos fitosanitarios, productos preventivos sistémicos o químicos de síntesis como pesticidas, herbicidas o abonos químicos como fertilizantes, utilizando solamente productos naturales considerados ecológicos. Requieren de labores más artesanales y de más horas de trabajo en el campo por parte del hombre. En boca son vinos desenfadados que invitan todos al siguiente trago.

El nombre de Granza se escogió en honor a los cultivos tradicionales de la zona y se refiere a los residuos (grano, paja larga y grueso, espiga) sin descascarillar que quedan del trigo y otras semillas como la cebada cuando se airean y depuran.

Además de certificar su contenido como ecológico, los vinos son también innovadores al envasarse en las primeras botellas PLA, una nueva botella sostenible fabricada a partir del bioplástico PLA, un material de origen vegetal que es totalmente reciclable y biodegradable. Las botellas están recubiertas en su interior con óxido de silicio, que mejora la permeabilidad de distintos gases como el bióxido de carbono, lo que evita que el líquido no se filtre ni degrade ni deforme la botella en caso de exponerse a altas temperaturas, y además previene que el vino se oxide muy pronto.

Es la primera botella fabricada en este material que reproduce el diseño de las tradicionales botellas de cristal con la ventaja de pesar muy poco, apenas 50 gramos comparados con los en promedio 500 de las botellas de vidrio, algo que representa economías a la hora de transportarlas, lo que es otro beneficio para el consumidor. El PLA tiene también un menor impacto ambiental porque consume menos energía para su fabricación y distribución.

Grupo Matarromera ha apostado desde sus inicios por un compromiso con la tierra y la sostenibilidad materializándolo a través de sus instalaciones eco-eficientes, el uso de energías limpias y renovables, la investigación a través de proyectos que permitan mejorar las actividades vitivinícolas relacionadas y elaborar productos cada día más saludables para el consumidor, más naturales y más respetuosos con el medio ambiente. Esta nueva línea de vinos ecológicos permitirá a Matarromera acceder a nuevos nichos de mercado, fundamentalmente en el exterior, donde la compañía ya está recibiendo numerosas propuestas para estudiar la incorporación de las diferentes referencias de Granza en sus respectivos países.

**La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.com, www.foodsfromspain.com y Magacín.