Me sabe a chocolate artesanal Por Paul E. González Mangual el

Cuando confeccionamos recetas en la cocina, nos convertimos en algo más que chefs, nos convertimos en alquimistas de la naturaleza. Es interesante cómo podemos utilizar frutos que germinaron de la tierra y transformarlos en un producto que emana sonrisas y emociones.

La pasión en acción

Buscando alternativas para llevar diversión y sazón a su pueblo de Moca, el joven emprendedor Paul Curran decidió darle una oportunidad a una pasión oculta. Desde pequeño, incursionó en las artes culinarias a través de sus padres, pero nunca imaginó que esas tardes en el fogón de la cocina se convertirían en su misión de vida.

Fue para el año 2009, cuando Paul tomó la decisión de hacer realidad su visión y se lanzó a crear Bajo Cero. Una heladería poco tradicional donde todos los sabores que el cliente desea se mezclan en una piedra fría. El concepto revolucionó la zona oeste del país y lo hizo merecedor del premio Éxito Empresarial Universitario. Sin embargo, su curiosidad por la cocina le dio alas para explorar uno de los productos más codiciados a nivel mundial, el chocolate.

Alquimista del chocolate

En el tiempo libre de su negocio -y como todo un alquimista- Paul se puso a experimentar con el cacao, azúcar y los sabores tropicales hasta crear sus primeras trufas de chocolate rellenas de diversos sabores. Para su sorpresa, ese nuevo invento azucarado fue muy bien aceptado por la clientela habitual del negocio y poco a poco fue cautivando los paladares de todo aquel que lo probaba. Fue así como, en el 2010, nace oficialmente Bajari Handcrafted Chocolates.

Bajari proviene del dialecto de nuestros indios Taínos y significa “alta distinción, respeto y honor”. Sin duda alguna, todos los chocolates que prepara esta joven compañía se basan en esa definición y su resultado ha sido un chocolate incomparable.

En la actualidad, Bajari elabora artesanalmente barras de chocolate oscuro -entre 35% y 60%- utilizando cacao local y una combinación de endulzantes, nueces, frutas y café. Además, cuenta con su producto original, las trufas, rellenas de una variedad de licores y sabores caribeños. Todos se pueden conseguir en “coffee shops”, tiendas gourmet y puntos turísticos alrededor de la isla.

Chocolate para el mundo

A seis años de su incepción, Bajari se ha convertido en el negocio principal de este joven emprendedor y su nueva encomienda de vida. Más allá de hacer chocolates, Paul lo que pretende cambiar el status quo de la industria gastronómica de Puerto Rico y crear una marca insignia que sea reconocida a nivel internacional por la calidad y distinción detrás de cada bocado.

***Nota: El autor es un joven aguadillano, escritor del libro Thankious, foodie, adicto al café, poeta, co-creador del Coffee & Chocolate Expo y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos localmente). Consíguelo en Facebook o en Twitter @paulegonzalez.