Serrallés: los nuevos rones Por Rosa María González Lamas el

Me encanta conversar con Roberto Serrallés. Calladito, pero como una hormiguita, este heredero del ron del sur ha ido emprendiendo una revolución silenciosa y ganando lo que yo catalogo como una guerra de guerrillas para abarcar terreno en la categoría del ron, pero, sobre todo, para posicionar al ron Don Q y a los rones de Destilería Serrallés en un nivel mucho más elevado.

Ya he dicho en Divinísimo que el Don Q Gran Añejo es un tesoro nacional, y con este elixir en las rocas me senté con Roberto a conversar en el Centro de Recepciones del Gobierno para conocer más sobre la nueva campaña publicitaria de Don Q. Este esfuerzo busca consolidar la imagen de sus botellas, que por estas fechas hace ya un año decidió renovar la empresa.

Me fascina el nuevo anuncio que ha hecho Arco Publicidad para esta campaña que se denomina “Travesías” y que visualmente proyecta una imagen muy redonda de Ron Don Q Cristal, dinámica, moderna, pero sin perder su esencia de tradición, herencia y autenticidad.

El azul es el trasfondo refrescante y transparente de nuestro cielo y mar, que pinta este esfuerzo que combina un “beat” muy contemporáneo con unas imágenes retro que me recuerdan los caleidoscopios con los que jugaba de niña y que iban cambiando con fluidez las formas y los colores, entre fantasía y realidad. Gracias a la animación aquí cobran vida el Quijote, el escudo de los Serrallés, hojas de palma y de la caña de azúcar, los barriles de ron y hasta unas hojas cautivas en una de las filigranas tipo loseta de patio andaluz, que comunican el compromiso de Destilería Serrallés con el ambiente. Todo prescindiendo de los tradicionales bikinis, las modelos despampanantes, los jangueos escandalosos, enfocándose en su lugar en personas de carne y hueso como tú y como yo, gente diferente que podemos llegar a consensos, gracias al diálogo y a compartir valores similares, aunque cuestionemos las cosas, pero no la excepcionalidad de Don Q.

Esa excepcionalidad trae cosas nuevas, muchas, que Roberto me estuvo contando en primicia y tienen como punto de partida ese convencimiento suyo de que el futuro del ron pasa por los rones especiales, que siguen la filosofía de que para ser relevante hay que tocar temas que añadan valor.

Lo primero es la admirada botella conmemorativa del Reserva de la Familia Serrallés, un ron de colección del que sólo se han elaborado 1865 botellas, como el año de la fundación de Serrallés. Esta joya por la que se han llegado recientemente a pagar 1,500 libras esterlinas en una subasta en el Reino Unido, es un ron ultra premium que se ha hecho luego de escoger las mejores seis barricas entre 36 que se añejan desde 1994; es decir 20 años de añejamiento, y no en promedio, sino literales, lo que le convierte en el primer “single barrel rum” de Serrallés, un concepto que tiene mucho éxito entre otros espíritus destilados.

Esta primera experiencia ha motivado a Serrallés a seguir apostando por rones que hace un tiempo tuvo la visión de poner a añejar, lo que permitirá lanzar un segundo “single barrel rum” este próximo febrero, un Signature Release Barrel con ron añejo de 2005, del que se producirán unas cinco mil cajas, de unas botellas más pequeñas y que, en principio, tendrá un costo mucho más asequible de $39.99 la botella. Este ron se venderá en Puerto Rico, Estados Unidos y Europa.

Siguiente novedad es el proyecto de un ron super premium Don Q especiado y añejado en barrica, un producto high-end que tendrá sabores como la vainilla, canela, nuez moscada y toques tropicales como el de tamarindo. También lo veremos dentro de no mucho en el mercado.

Finalmente, Serrallés trabaja en un cuarto concepto, el de añejamientos especiales, en que los últimos meses del añejamiento del ron tendrán lugar en barricas de diversa naturaleza, como las de coñac, para aportar nuevos matices que sean distinguibles al consumidor.

Roberto también me adelantó que es posible que pronto tengamos también novedades sobre el proyecto de plantar caña de azúcar, que se ha demorado un poco más de lo que a muchos hubiera gustado, sobre todo por la necesidad de adecuar el conocimiento de esta agroindustria a la evolución que ha tenido desde que dejó de plantarse caña.

En resumen, que gracias a la visión de Roberto y la experiencia de Serrallés, poquito a poquito y sin demasiado ruido, honrando su herencia e historia con pasión, y con esa capacidad de desdoblarse como se proyecta el anuncio, van dando pasos cada vez más firmes para consolidar su liderazgo en la categoría del ron. Habrá gigantes, pero como Roberto, también hay Quijotes.