Mi Alcapurrómetro llegó a Lares Por Tatiana Hernández el

Pasaba por la carretera PR-129 en dirección de Lares a San Juan. De repente, mi vista capturó la imagen de un letrero verde y un kiosco de madera. Solamente leí “ALCAPURRIAS”.

Bajé la velocidad e hice un viraje en ‘U’ -diré que fue siguiendo todas las leyes de tránsito- porque la alcapurria me llamaba.

Llegué al spot y, para mi sorpresa, el letrero decía muchas cosas más. “Las Ricas Alcapurrias de Mary Tere y Mucho Más…” -con los puntos suspensivos y todo. Fine, paré por las alcapurrias pero en la vitrina habían rellenos de papa, sorullitos de maíz y bacalaítos.

Mi alcapurrómetro -del que te he hablado anteriormente- le dio unos nueve puntos y te explico la razón. La alcapurria estaba acabada de hacer, bien calientita. Era gordita y cortita. Me parece que así es como las hacen en el centro de la Isla pues estoy acostumbrada a las alcapurrias flacas y largas del área Este -que casi siempre están pasmadas y ciegas.

Anyways… volviendo a la puntuación. Era justo como me gustan, de guineo. Tenía carne molida de punta a punta con muy buena sazón. La habían escurrido muy bien, así que el chorrito de grasa no me bajó por la mano.

El único “pero” que puedo poner es que me queda lejos y si me fuera a antojar de ellas, tengo que llegar hasta Lares para poder saborearme una.

Hace seis años que Mary Tere está ahí. Abre la ventanilla de las frituras de jueves a domingo desde las 7:30am hasta las 4:00pm y me aseguró que “todo se hace aquí”.

Algo curioso que también hacen es lo que la propietaria llama los “Enchilados”. Son como unos tacos que ella prepara con carne molida, un hot dog abierto por la mitad y pique preparado en la casa. “Vas a ver lo que pica de verdad”, advirtió la señora que vende juguitos naturales y refrescos para acompañar las delicias fritas.

Llámala al 787-201-1233 para asegurarte de que tenga alcapurrias y para que también pruebes las otras frituras.

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter: @aboutaplate o en Instagram (@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.