Compartir o no compartir, ese es el punto Por Tatiana Hernández el

La primera vez que fui a Jayuya, hace un año atrás, no encontraba cómo irme, literalmente. Por más que busqué una ruta sin curvas, no encontré alguna. Paré en una gasolinera Total (anuncio no pagado) y le pedí direcciones a su dueño.

Don Luisito, con mucho cariño y atención, me dibujó un mapa para salir, sin saber que se convertiría en mi ruta para regresar.

Esta es la tercera vez que llego al encantador pueblo de Jayuya, donde ya puedo decir que tengo amigos. Y para mi sorpresa, frente a la gasolinera del caballero que me dirigió, encontré el primer food truck jayuyano.

En el pueblo hay guagüitas, de esas como en las que hacen entrega de pan, pero venden tripletas y frituras. No tienen esa característica que separa las guaguas vintage de comida de los food trucks actuales.

El Puntito Bus queda en la carretera PR-144 y desde allí, Melissa hace desayunos, tostadas francesas, grilled cheese y la famosa Doggipizza (un hotdog con queso blanco y salsa roja servido en una plantilla).

Las empanadillas de pollo homemade son de esas que ‘hit the spot’ cuando lo que tienes es ganas de picar algo.

Pero, [INSERTAR DRAMA] ¡Tan, tan, tan, taaaaaaannn…! Los Nutella and Cream-Cheese Sticks son la debilidad de muchos.

Puedes ser desayuno, snack, postre o realmente lo que te dé la gana. Este bocado pecaminoso que de seguro te da un mega sugar rush -con la mejor intención-, puede ser disfrutado en cualquier momento.

Los palitos de tostadas francesas son rellenos con queso crema y luego cubiertos con nutella y azúcar en polvo. Uff, sé que hiciste cerebrito con ellos…

Son fluffy y bien cremosos. Te recomiendo que si no los quieres compartir, le eches un ojo a quien te acompaña, pues sentirás su mirada lujuriosa acechando tu decadente plato.

Cómprale otra cosa, tómate un juguito natural y si le vuelves a pasar por el lado durante el día, cómete otra cosita para alcahuetear la tripa.

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter: @aboutaplate o en Instagram (@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.