Me sabe a queso añejado Por Paul E. González Mangual el

El que inventó el queso -silenciosamente- tenía planes de conquistar el mundo. Secretamente, combino ingredientes y formuló un producto con el que pretendía enamorar perdidamente a la raza humana a través de su aroma embriagador.

De la vaca a la mesa

Este regalo de los dioses es uno de los alimentos sólidos más antiguos de nuestra civilización. Tradicionalmente, proviene de la leche de la vaca pero también se puede producir de la leche de cabra, oveja, búfala y camello, entre otros mamíferos. Para producirlo, la leche es inducida a cuajarse usando una combinación de ese cuajo y acidificación. Luego, las bacterias se encargan de acidificar la leche, definiendo la textura y produciendo su distintivo sabor. Los métodos y técnicas de producir un queso pueden variar dependiendo del país, región o tipo de queso que se desea elaborar.

La capital de la industria lechera

En el pueblo de Hatillo, donde la población de las vacas es mayor que la de los seres humanos, una microbióloga llamada Wanda Otero, hizo de limones limonada. Wanda cuenta con vasta experiencia en la industria lechera y es dueña de un laboratorio de calidad que le da servicio a vaquerías de la zona norte de la isla.

Sin embargo, la crisis económica de mediados de la década pasada, imposibilitó a que muchos ganaderos pudieran pagarle por sus servicios. En medio de este acontecimiento, la emprendedora optó por continuar dando su servicio a cambio de la leche fresca de los ganaderos. De este trueque, nació el concepto de Quesos Vaca Negra.

Buscando diferenciarse del mercado de quesos que había en la isla, Wanda decidió mirar fuera de nuestras costas y estudiar el meticuloso proceso de elaboración de quesos artesanales y decidió desarrollar quesos añejados por 60 días a base de leche cruda. Todos pensaban que era una locura, pero ella logró hacer realidad su visión.

Cuajando el mejor sabor

Quesos Vaca Negra se inspira en las antiguas formas de elaboración de quesos europeos combinada con las modernas herramientas tecnológicas disponibles. El resultado del trabajo de Wanda y la exquisita calidad de la leche local han logrado crear cinco variedades distintas de quesos añejados, libres de lactosa y sin hormonas de crecimiento.

Todos éstos estilos llevan nombres de regiones donde pastan las vacas lecheras de las cuales salen sus derivados: Cabachuelas (Morovis), Ausubal y Capaez (Hatillo), Montebello y Monserrate (Manatí). En Quesos Vaca Negra existe un estilo para cada momento y paladar.

La acogida de los quesos añejados el mercado local ha sido tan exitosa que ya están disponibles en todos los supermercados del país y cientos de otros establecimientos alrededor de la isla. Como si fuera poco, durante el Summer Fancy Food Show 2012, celebrado en  Washington, D.C fueron reconocidos por el Huffington Post como uno de los diez productos más ricos del evento. Además, desde 2014, Vaca Negra expandió su línea de productos verticalmente, añadiendo a su cartera un yogurt líquido con una calidad que es clase aparte.

Sin duda alguna, Quesos Vaca Negra se ha convertido en uno de los productos gourmet por excelencia de nuestro Puerto Rico. Ya no tenemos que mirar hacia afuera para parear con elegancia las noches de compartir entre familiares, amigos y vinos.

Sin duda alguna, Wanda ha alcanzado el objetivo de sus creadores, conquistando queso a queso, el corazón de todos los puertorriqueños.

***Nota: El autor es un joven aguadillano de 28 años, adicto al café y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos en Puerto Rico). Consíguelo en Facebook o en Twitter @paulegonzalez.