La alcapurria que me comí Por Tatiana Hernández el

Parece que el mejor spot para desayunar es en El Carretón Platanero en Corozal. Desde tempranas horas de la mañana -antes de las 7:00am-, es común ver a los locales hacer su primera parada de la mañana para comprar su cafecito y un bocaíto.

El carretón es moderno, cómodo y espacioso. A su lado, cuenta con unas mesas, bajo un toldo que te cubre del sol mientras te saboreas las sabrosas frituras que sacan las muchachas de la freidora.

También hacen cremitas, pero cuando estás de chinchorreo -aunque aquí no venden alcohol-, puedes saciar tu necesidad de comerte una belleza mantecosa en este spot.

Tuve ganas de tomarme una selfie con la alcapurria de carne en masa de plátano, pero decidí no ser tan obvia. Claro, ya sabes que me comí una 😉

Mi alcapurrómetro le da una puntuación de 7, pues la masa estaba bien sazonada y frita a la perfección. Lo único que me confundió, pero me agradó, fue que la carne molida del relleno tenía un gustito a corned beef.

Aún no estoy convencida si eso es algo que quiero saborear en mi alcapurria. Después de todo, -aunque no sé si tenía corned beef o no- prefiero mi carne enlatada con papitas fritas, ensalada de vegetales mixtos -también de lata- servido obligatoriamente con un poco de arroz blanco con un chin de pega’o. Obvio que también le añadiría una raja de aguacate.

Volviendo a las frituras… Otro bocado que probé fueron los gigantescos Güichís. Ésta es la fritura típica de Comerío, pero aquí fue donde la vine a probar por primera vez.

La papa hervida es abierta por la mitad y rellena con jamón de slice y queso americano. Lo dipean en algo que sabe como a mezcla de bacalaítos y después lo fríen. Te pudiera decir que estaban maravillosos pero la verdad es que mi amor por las alcapurrias es insuperable.

Habían taquitos, bacalaítos, sorullitos y otras de estas maravillas que gozan al nadar en manteca caliente.

Mi querido amigo fritolero, ya sabes que si estás por Corozal, pasa por El Carretón Platanero y prueba una que otra cosa para que monchees con los locales.

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter:@aboutaplate o en Instagram (@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.