Cabernet Carbon Por Rosa María González Lamas el

No se asuste que no es un error. Hay Cabernet Sauvignon, variedad de uva bien conocida y favorita de muchos de nuestros lectores, y también hay Cabernet Carbon, una variedad de uva menos conocida, porque es híbrida.

Híbrido, como los carritos que usan dos tipos de energía, en el mundo del vino quiere decir que nace de dos materias diversas que buscan unir en una sola características de dos orígenes.

Aunque muchos en el mundo del vino tienden a apostar cada vez más por una menor intervención en la elaboración, lo cierto es que a veces no debe de descartarse el intervenir “a corto plazo”, para poder hacerlo cada vez menos a medio término.

Es una de las cosas para lo que pretenden servir las variedades híbridas, que han ido conformando una nueva genética de vid, concebida para aumentar la tolerancia a ciertas enfermedades con el fin ulterior de crear una agricultura sostenible eliminando tratamientos sanitarios a la vid y, subsecuentemente, costos y riesgos para la salud.

Con esto en mente la Universidad de Murcia, en España, inició un estudio de variedades híbridas a través del cual variedades diversas de vid se han ido cruzando para mejorar esa resistencia, introduciendo a las variedades comerciales las ventajas de vides resistentes a lo maligno, y luego de conseguido el objetivo sanitario vuelven a cruzarse con otras vitis, varietales, para perfeccionar su perfil genético.

Hoy hay tres formas para mejorar las variedades.

La primera, la mejora tradicional, un cruce de variedades realizando entrecruzamientos dirigidos que permiten pasar genes de resistencia, deseados.

La segunda, la transgénesis, menos aceptada, en la que el gen de resistencia se adquiere de un donante no relacionado a la variedad.

Y la tercera, la cisgénesis, en la que se emplean donantes relacionados y métodos afines a la mejora tradicional.

Los entrecruzamientos persiguen incorporar ventajas sobre las nuevas variedades. Esto se va logrando con pruebas en campo y el laboratorio. Un proyecto de investigación que surgió para reducir el número de tratamientos sanitarios requeridos por las uvas de mesa.

Si bien este programa está en su etapa inicial en España, en Alemania  ya se han creado variedades híbridas, con las que algunos están vinificando para elaborar vinos.

Algunas variedades híbridas son la cabernet carbon, la chambourcin o la souvignier gris.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.