Me sabe a pan de molde Por Paul E. González Mangual el

A través de la historia, el hombre ha creado una diversidad de inventos que han revolucionado la manera en que vivimos y actuamos en el mundo. Evidencia de esto son invenciones como la rueda, la imprenta, el teléfono, el carro y… el pan de molde.

Un invento para la historia

A pesar de que llevamos comiendo pan en nuestras casas por más de 3,000 años, no fue hasta principios del siglo XX que se innovó la manera en que lo consumimos. En aquella época, las barras de pan eran grandes y de una corteza dura, lo que resultaba dificultoso para que las amas de casa lo partieran en rebanadas y lo conservaran.

Así que, buscando resolver esta problemática, el empresario estadounidense Otto Rohwedder comenzó a desarrollar una máquina para cortar el pan en rebanadas y aumentar su tiempo de duración. En 1928, luego de mil vicisitudes, logró darle vida a su visión con la comercialización de la primera rebanadora de pan de molde en la historia, cambiando para siempre la forma en que comemos nuestro pan de cada día.

Gracias a la inventiva de Rohwedder, los tres momentos tradicionales de alimentación diaria fueron transformados instantáneamente. Con un grosor perfecto, el pan de molde nos da la flexibilidad de crear nuevos platos con mucha más agilidad y creatividad.

Rebanadas con sabor boricua

Esta célebre invención llegó a nuestra isla para el año 1972 con un grupo de empresarios extranjeros, que fundaron la empresa Pan Pepín, en el pueblo de Bayamón. Tras dos años de éxito elaborando productos de pan, en 1974 la compañía fue adquirida por un grupo de empresarios puertorriqueños liderados por Don Ángel Umpierre y Don Luis Rodríguez. Bajo esta nueva administración criolla, Pan Pepín se convierte en una de las manufactureras de pan y de productos derivados del pan más transcendentales de todo Puerto Rico.

Con una trayectoria de paso firme y una plantilla de sobre 550 empleados, Pan Pepín ha logrado desarrollar una gran variedad de productos con una calidad inigualable de sabor y frescura. El resultado de este arduo trabajo se refleja en la gran variedad que producen en sus cuatro líneas de producción. Entre ellas se encuentran: Pán Pepín Club, Integral Blanco e Integral, Familiar, Económico, Panecillos, Finest, Healthy Choice, Nature’s Own & Milton’s.

En 1998, Pan Pepín fue adquirido por la distribuidora local B. Fernández & Hnos., lo que incitó a que la empresa continuara su crecimiento en el mercado y se posicionara como la marca favorita de todos. Cuentan con cinco centros de distribución y una flota de 200 vehículos, con los cuales llevan su pan de molde a todos los rincones de Puerto Rico.

A más de 40 años de su fundación, los atributos que hacen brillar a Pan Pepín entre otras empresas dedicadas a la panificación son su impecable dedicación en alcanzar la máxima calidad y la incansable labor de sus empleados por elaborar productos puertorriqueños para familias puertorriqueñas.

Sin duda alguna, más fresco ninguno.

***Nota: El autor es un joven aguadillano de 28 años, adicto al café y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos en Puerto Rico). Consíguelo en Facebook o en Twitter @paulegonzalez.