Me sabe a arroz con habichuelas Por Paul E. González Mangual el

La pirámide alimenticia de Puerto Rico comienza y termina con un plato de arroz con habichuelas. Esta combinación ha sido una tradición generacional de nuestra cocina caribeña desde hace muchas décadas. Incluso hay una leyenda en curso que dice que ningún puertorriqueño está completamente satisfecho hasta que se come la dosis diaria de esta mezcla gastronómica maravillosa.

Plantan bandera en Puerto Rico

La historia de este plato típico caribeño comienza a dar forma cuando en el año 1936 Don Prudencio Unanue y Doña Carolina Casal -ambos de nacionalidad española- emigraron a América en busca de una mejor calidad de vida. Para el año 1936, Don Prudencio comenzó un negocio de importación y distribución de productos españoles en el área de Nueva York. Al poco tiempo, estalló la Guerra Civil Española, y tuvo que cambiar el rumbo de su empresa. Fue entonces que su amigo José Calderón le ofreció vender varios productos de otros países, entre ellos unas sardinas que tenían la marca GOYA.

Al tiempo, Don Prudencio, buscando un proveedor responsable de gandules para satisfacer la demanda, viajó a Puerto Rico para encontrar a un suplidor y terminó comprando una fábrica de envase del gobierno. A su vez, adquirió los derechos de la marca Goya por un dólar y en 1949, estableció la primera fábrica GOYA en la Calle William Jones en Río Piedras.

Legado gastronómico criollo

La suprema calidad de los productos GOYA caló exitosamente en el paladar de los puertorriqueños, convirtiéndose en la marca favorita de todos.  Fue tanto el apoyo recibido que en 1953 adquirieron un terreno en Bayamón donde se construyó un edificio de 20,000 pies cuadrados para albergar la operación de manufactura y oficinas administrativas.

Hoy, GOYA en Puerto Rico cuenta con un complejo industrial de casi un millón de pies cuadrados donde se elaboran o envasan alrededor de 300 productos, tales como: arroz, habichuelas, gandules, especias, jugos, adobo, salsa de tomate y sofrito, entre otros. Además, cuenta con una fábrica para la manufactura de latas, tapas abre-fácil y botellas.

Latinoamérica dice presente en el mundo

GOYA es una empresa familiar que se ha hecho parte imprescindible de la cultura culinaria local, y a través de tres generaciones Unanue, ha conseguido construir un legado gastronómico único.

A nivel mundial, GOYA emplea a sobre 3,500 empleados y cuenta con presencia en España, República Dominicana, New Jersey, Nueva York, Florida, Chicago, California, Texas, Massachusetts, Virginia y Georgia; siendo Puerto Rico la sede principal. Cada paso que da la empresa representa un gran triunfo para nuestra Isla del Encanto, ya que desde aquí se exportan una gran variedad de sus productos hacia el resto del mundo.

A 79 años de su fundación, todos los puertorriqueños y nuestros hermanos latinoamericanos continuamos viviendo en cada plato la visión de Don Prudencio Unanue y su familia. Sin duda alguna GOYA vive en cada alacena, nevera y bocado de los alimentos que preparamos. Si no fuera por GOYA esa mezcla salivante del arroz con las habichuelas guisadas jamás tendría el sazón de generaciones pasadas.

Por eso dicen que si es GOYA… tiene que ser bueno.

***Nota: El autor es un joven aguadillano de 28 años, adicto al café y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos en Puerto Rico). Consíguelo en Facebook o en Twitter @paulegonzalez.