Me sabe a cerveza artesanal Por Paul E. González Mangual el

Fue en la Mesopotamia del año 10,000 a.C. donde los historiadores encontraron los primeros rastros de fermentación de granos combinados con levadura y agua. Esta combinación -al principio por casualidad- logró darle vida a la popular bebida que hoy conocemos como cerveza.

El furor por la preparación de esta bebida cautivó a Europa -especialmente los países nórdicos-, donde continuaron experimentado y perfeccionando el proceso de elaboración, incorporando el lúpulo, la cebada y aromatizantes. Este fue el inicio de una nueva era para los alimentos.

La cerveza en Puerto Rico

La primera mitad del siglo XX da comienzo a la industria de la cerveza en nuestra isla caribeña con la elaboración de las cervezas Real, Corona e India.

En 1996, la industria cervecera en la isla dio un giro interesante cuando el doctor Porfirio Díaz comenzóó a coquetear con la idea de elaborar una cerveza artesanal. Tanto fue el afán de convertir en realidad su sueño, que al poco tiempo se unió a la ‘American Brewers Association’ para conocer más a fondo el fascinante mundo cervecero.

Dos años más tarde, llenos de mil ideas, nombres y un plan maestro, el doctor y su familia, decidieron viajar a Alemania -la meca mundial de la cerveza-  para instruirse en la Ley de Pureza Alemana.  Esta ley endosa la calidad superior y libre de aditivos a todas las cervezas que se rigen bajo sus doctrinas y reglas; y es de esta forma que la familia Díaz elabora las recetas de sus cervezas al día de hoy. Además en el viaje, conocieron a Rudolph Caspary, quien cuenta con una herencia cervecera que data de los años 1800, y quien sería la mente maestra detrás del diseño de la planta manufacturera de Old Harbor Brewery.

Oficialmente, en el año 2004 nació la primera microcervecería puertorriqueña en el antiguo edificio de CitiBank en el casco histórico del Viejo San Juan. En 2012, la empresa expandió sus operaciones al abrir otra planta en el pueblo de Carolina para poder cumplir con la demanda del público.

Cervezas de calibre mundial

Bajo la dirección del maestro cervecero Justo Ramos, Old Harbor Brewery actualmente produce más de 30 barriles por ‘batch’ en cinco estilos. Estos son: Coquí (lager liviana y refrescante), Santo Viejo (Pilsner con cuerpo mediano y maltosa), Old Harbor (Pale Ale con mucho cuerpo y aroma), Kofresí (Stout de color oscuro y sabor chocolatoso) y la Taína (cerveza de temporada). Además, producen en cantidades limitadas la Visitante 212, una stout añejada en barriles de ron Don Q.

Old Harbor Brewery no pasteuriza ni filtra sus cervezas, lo que la ha hecho merecedora de reconocimientos como el ‘Best Pilsner of the South’ y segundo lugar en el ‘Beer World Cup’ (2011).  Además, se convirtió en una de las bebidas predilectas de los puertorriqueños y las que se pueden conseguir en botella o barril en cientos de localidades alrededor de la isla incluyendo tabernas, restaurantes, garajes y supermercados.

Lo que empezó como una idea entre familiares y amigos, se convirtió en el eje propulsor de una industria cervecera artesanal.  El Dr. Porfirio Díaz es un vivo ejemplo de que en Puerto Rico se pueden convertir los sueños en cervezas de calibre mundial.

***Nota: El autor es un joven aguadillano de 28 años, adicto al café y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos en Puerto Rico). Consíguelo en Facebook o en Twitter @paulegonzalez.