Dulce de coco, de chiripa Por Tatiana Hernández el

Se dice que el dulce de coco es para los locos y yo soy loca con los dulces, por lo que esto me cayó muy bien.

Doña Flor Gonzalez es la creadora de los dulces de coco que encuentras al final de la carretera PR-111 en Utuado, que conecta con la PR-140.

En una de mis aventuras por la Isla, mientras hacía una asignación para Sal! De Paseo (en El Nuevo Día), me encontré con este lugar: de chiripa.

Buscaba comida criolla, un lugar para reseñar. Terminé con una bolsa llena de dulce de coco, una sonrisa en la cara y una historia para contar.

A este kiosco de esquina se le conoce como La Casita de Doña Flor. Por más de 60 añós, esta señora de corazón dulce hace más de 24 sabores del dulce tradicional que caracterizaba a las abuelitas de muchos.

Confieso que después de la primera vez que me la encontré, he vuelto por más.

En nuestro primer encuentro, probé el dulce de coco original y el dulce de coco con pedacitos de piña, que me dejó más loca aún.

En la segunda visita, me llevé el dulce de coco con jengibre, que tiene ese picorcito que caracteriza a la raíz a la que se le atribuyen muchos poderes ‘curativos’.

También me llevé el dulce de coco con guayaba y Doña Flor me dijo que a veces tiene combinaciones con Nutella, Oreo, calabaza, mamey, canela y hasta almendras.

El chinchorro dulce que queda en Utuado abre los siete días de la semana desde las 8a.m. hasta las 7:30p.m. Y también debes saber que si necesitas una orden grande, también puedes llamarla con anticipación para que te los prepare con tu sabor favorito.

Dale un call al 787.321.0340 y visítala como si fuera tu abuela. Recuerda que sólo puedes pagar con efectivo, acompañado con una sonrisa. También, parece que vende cervezas así que si tu ruta es puramente de chinchorreo, tienes excusa para parar.

Info:

La Casita de Doña Flor

787.321.0340

Carr. PR-111, intersección carr. PR-140,

Bo. Las Palmas, Sector Boquerón

Utuado

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter: @aboutaplate o en Instagram (@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.