Barricas y envases Por Rosa María González Lamas el

Una de las cosas con las que los consumidores parecen tener más obsesión es el origen de la barrica en la que se ha vinificado o envejecido el vino. Y a partir de ahí si son de roble americano o francés.

Las barricas tienen las funciones primordiales de pulir las asperezas de los vinos, igual que una lija, y aportar matices adicionales a los de la esencia frutal del vino. No obstante, en la estructura de éste hay otros elementos tan o más importantes que las meras barricas, como puede ser el tipo de suelo donde se cultivó la uva. Pero ciñamonos a los envases y ampliemos un poco el panorama rompiendo las fronteras del roble francés o americano.

El mundo de los envases para vino es mucho más abarcador y, además de la procedencia del roble, hay otras consideraciones variables como el tipo de madera empleada, el tipo de material del envase y el tamaño de éste. Cada uno aporta cosas diversas al vino y por ello el elaborador determinará qué suma de elementos son más propicios al vino que pretenden elaborar.

 

 

Además de los tradicionales robles americano y francés (que también tienen sus procedencias específicas), han empezado a emplearse cada vez más los robles centroeuropeos, como el húngaro. Pero igualmente hay otros menos usados, como el roble español o el chino.

Pero además del roble empiezan a verse más barricas de otros tipos de madera, algunos usados ancestralmente y que ahora vuelven a ponerse de moda. Así hay barricas de castaño, de olmo, o de acacia, por mencionar algunas. Hay enólogos que han empezado a hacer más elaboraciones experimentales en acacia, especialmente en los blancos y, por mi parte, puedo decir que el vino que más me ha impresionado como catadora se envejeció en una barrica de castaño de 200 años. Unos vinos muy célebres, los moscateles de Setúbal, se envejecen con frecuencia también en castaño, así como en maderas exóticas africanas, como una que en Portugal designan macacauba, que no aporta aromas.

En adición a los envases en madera están las duelas y los chips, que se colocan dentro de los depósitos haciendo algún aporte sin incurrir en el gran costo de una barrica de roble. Las duelas se usan con frecuencia en países del Nuevo Mundo y consisten en colocar tablas de madera dentro de un depósito de acero inoxidable. Los chips son una especie de sazón que se echa en el vino, y hacen un aporte de matices a un costo muy reducido.

Además de la madera están los depósitos de acero inoxidable, los más conocidos y empleados sobre todo para vinos blancos y vinos jóvenes. Como éstos están otros materiales como el hormigón, la arcilla o el fiberglass. Hormigón y arcilla se han usado por mucho tiempo y vuelven a estar de moda, especialmente la arcilla. Uno de los envases que ahora están más en boga son las ánforas y tinajas, usadas desde tiempos inmemoriales, pero que como todo lo vintage, regresan para tornarse vanguardia. Yo también he visto en Italia barricas de arcilla, es decir, la forma de una barrica tradicional de madera, pero con terracotta como material. También se ven cada vez más los huevos de hormigón.

El tamaño de los envases, especialmente en el caso de la madera, también tiene mucho que ver con el resultado final de un vino. Hay desde barricas diminutas para elaborar vinos especiales, a grandes toneles donde reposan vinos, tanto de mesa como fortificados. Igualmente pueden variar los tamaños de otros tipos de material.

Y, por último, en el caso de la madera, no se trata únicamente de hablar de su origen, sino también la cantidad de veces que el envase se ha empleado en la elaboración. Esto marca diferencias importantes, ya que no es lo mismo que un vino repose por “x” tiempo en una barrica nueva que en una que ha tenido muchísimos usos.

En resumen, que los envases para el vino tienen muchas ramificaciones y ciertamente abarcan mucho más que si las barricas son de roble americano o roble francés.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.com, www.foodsfromspain.com y Magacín.