Pero, ¿a quién se le ocurre? Por Tatiana Hernández el

Nunca he sido fanática de los sándwiches, porque siempre prefiero comerme un steak, hasta que encontré a Mimi; a Caldera Café y al Lafayette.

Dime tú, ¿a quién se le ocurrió meterle manzanas al sándwich? ¡Ja! Pues a Mimi. Esta chica hipster, que lleva pelo azul o del color que la encuentres ese día, es copropietaria del nuevo coffee shop en SantuMar (que no es Santurce y “not quite” Miramar).

Además de que el lugar está súper acogedor y que el café es riquísimo -te recomiendo un chai con un shot de espresso-, el menú de sándwiches me tiene loca.

Sí, loca. Tanto así de que mientras escribo esto, estoy pensando en regresar por otro Lafayette. [Insertar suspiro, AQUÍ]

Esta maravilla entre panes es un sándwich de manzanas verdes con queso crema y otros secretos de Mimi. Entonces, el pan fresco es tostado en un panini press y luego, caramelizado con un poco de mantequilla y azúcar. Algo celestial.

Cada bocado te hace pensar: “¡Misma!, ¿será posible tal sabrosura?”. La respuesta es que sí.  Mi querida Mimi lo compara con un apple pie, pero digo que es hasta mejor. Pues con la excusa de que es un sándwich, no me tengo que preocupar por el cargo de conciencia si me como dos o tres a la semana, ya que sabemos que eso no se debe hacer con los postres.

Y se pone mejor… ¿qué crees de una bolita de mantecado? Ajá. Esa bolita de vainilla, puedes pasársela por encima al pan de la misma manera en la que le pasarías mantequilla. No adentro; por encima. Creo que por esto entiendo lo que Mimi dice de que sabe a apple pie, pero sigo insistiendo que es ¡MUCHO MEJOR!

También te digo que me hacen el café con un gatito dibujado y eso es parte del Crazy Cat Lady Starter Kit que estoy comenzando. LOL

Pero volviendo a los sándwiches, ahora tengo que probar el otro encanto de Caldera Café que viene siendo un grilled cheese glorificado, en el mejor sentido de la expresión.

Olvídate de ese queso de slice amarillo. Y ahora piensa en el queso suizo y el cheddar con una reducción de tomate y vinagre balsámico. Esto no termina ahí. También se les ocurrió tostar el pan con queso parmesano para elevar esa experiencia cruncheadora que hace llorar de la emoción a todo buen quesero.

Sí, el café está bien rico. Pero asegúrate de acompañarlo por cualquiera de estos dos sándwiches, o prueba algún otro y ¡me cuentas!

Ya sabes que si me encuentras allí, NO JUDGING!

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter: @aboutaplate o en Instagram (@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.