Vino al peso Por Rosa María González Lamas el

Hubo una época en que el vino se vendía solo y quienes se encargaban de “moverlo” eran básicamente “order takers”. Pero los tiempos cambiaron para muchos y hoy los vinos no se venden por gravedad sino que hay que esforzarse en buscar formas para ayudarles a rotar más fácilmente algo en lo que no siempre son muy proactivos muchos en el mundo del vino en Puerto Rico.

Les dejo una idea magnífica, fruto del ingenio popular como el que se ha aplicado en el Bar Esgueva a orillas de la Iglesia de San Benito en Valladolid, que ha implantado una original forma de vender vino: al peso.

Una balanza de cualquier mercado reemplaza los dosificadores refrigerados. Sobre ella se colocan tantas copas como se desee para que llenen tanto más o tanto menos, según el peso que el cliente solicite. Igual que en un mercado, del que usted escoge un producto y pide que le den tanta cantidad.

Para llenar las copas, una lista de opciones que varían en precios según su calidad, y que empiezan en nueve euros el kilo y llegan hasta los 45. Y hay muchas buenas marcas entre la selección.

Esta sencilla iniciativa que, a pesar de su creatividad, no deja de ser rústica, ha resultado tan original y simpática que el boca a boca le ha supuesto un gran impulso, y hoy son más los que se acercan hasta el bar para pedir sus 50 o 100 gramos de vino.

Esto ha contribuido a generar nuevos clientes para un establecimiento muy original, con una estrategia que sin duda pronto copiarán muchos más y que, al final, por cantidad, es casi lo mismo que vender por copa con dosificador, con la variante de brindar mayor flexibilidad.

El ingenio podría llevarse a formatos incluso más básicos y, en vez de la balanza electrónica, emplear una de esas muy rudimentarias pesas de antaño, de placero o supermercado. O muy sofisticadas, como alguna de esas lujosas balanzas que adornan los baños de quienes adoran comer pero no quieren engordar.

Sería un éxito si a alguien pusiera el vino al peso en la Placita de Santurce o en cualquiera de las tiendas de nuestros distribuidores de vino.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor enwww.viajesyvinos.com, www.foodsfromspain.com y Magacín.