Mi familia del Bierzo Por Rosa María González Lamas el

Aunque allí tengo muchos amigos, he vendimiado y me he deleitado con su magnífica gastronomía muchas veces, tenía pendiente volver a sumergirme de boca y con profunda intensidad en los parajes del vino del Bierzo, una denominación de origen española con la que siempre me he mantenido en contacto por lo mucho que me gustan sus tintos y blancos y con la que tengo una grandísima afinidad.

Situada en la comunidad de Castilla-León, de donde tenemos tantos fantásticos vinos en Puerto Rico, el Bierzo realmente está entre medio de esta comunidad, Asturias y Galicia. Fue una región importante en la época romana, cuando se dice que ya empezó el cultivo de uva y la elaboración de vino. A pesar de esa longeva trayectoria, el boom del Bierzo que hemos visto los consumidores de mi generación y las que nos han sucedido, llegó de las manos de Guillermo Prada y de Alvaro Palacios, quien ha sido elegido recientemente Hombre del Año para la prestigiosa revista de vinos Decanter en las últimas décadas del siglo XX.

Prada, una especie de Da Vinci berciano por lo polifacético, revaloró la producción agroalimentaria regional y con Alvaro los vinos del Bierzo empezaron a exportar el potencial de su cepa reina, la tinta mencía, una uva que se pensaba ya estaba en la zona desde la época romana, pero que, luego de estudios, se ha ido viendo que aparenta haber llegado a España luego de la filoxera.

La mencía, verdadera joya tinta, es una variedad de uva que produce vinos bastante frescos, afrutados, con tonos florales a violeta y muchas veces a grafito o notas térreas, expresivas de los suelos bercianos de donde surge, que discurren principalmente entre arcillas y pizarras. Palacios abrió nuevos surcos para la uva, con elaboraciones de corte más internacional y pensados para el envejecimiento que, curiosamente, hasta ahora han cautivado más fuera de España que en el propio país.

Junto con la mencía tinta sobresale en blancos la godello, una cepa que también produce vinos frescos, con matices minerales, buena estructura y volumen en boca, y buen potencial de guarda. Es una uva que se ha ido abriendo paso en Puerto Rico con buen pie.

Muchos de mis amigos bercianos constituyeron hace alrededor de un año una asociación llamada Authentic Bierzo, que hoy cuenta con 15 bodegas familiares que han unido esfuerzos para promocionar la región y sus vinos de forma creativa y costo-eficiente, empleando la solidaridad como plataforma de difusión, ya que muchos de ellos mantienen vínculos de vecindad y amistad incluso desde antes de dedicarse a producir vino. Su trabajo complementa los esfuerzos del CRDO Bierzo y ha sido influencia muy positiva para dar a conocer los vinos de la denominación.

Fueron ellos mis anfitriones durante varios días en que me hicieron sentir parte de su familia y con los que recorrí en detalle sus bodegas y sus viñas, muchas con maravillosas cepas muy viejas que saludamos desde gélidas temperaturas por una ruta atravesada por el Camino de Santiago. Por supuesto, nos deleitamos conversando y degustando el sabor del Camino y sus vides, derramado en cada copa de vino que elaboran con esmero, en tinto, blanco y, también, todo un descubrimiento para mí, espumosos, algún dulce, además de fantásticos vermut, que quienes me conocen saben que es mi absoluta debilidad. Un abanico de vinos que va de los más frescos y jóvenes a vinos muy complejos, elegantísimos y, varios de ellos, verdaderamente de clase mundial, capaces de competir con algunas de las más costosas etiquetas de algunos de los más reputados vinos de otros países europeos.

En Puerto Rico tenemos la enorme fortuna de tener una buena representación de bodegas del Bierzo y de los amigos de Auténtica, y espero que pronto se incorporen más de sus bodegas a la oferta. Tanto si conocen algún vino del Bierzo, como si no, les invito a brindar con auténticos mencías y godellos bercianos, indicándoles dónde los pueden conseguir los de las distintas bodegas:

1)    Castro Ventosa (Bodegas Compostela)

2)    Vinos de Valtuille (Toma PR!)

3)    Peique (Méndez)

4)    Godelia (Cien Vinos y La Boutique du Vin)

5)    Pittacum (La Enoteca de Ballester)

6)    Casar de Burbia (Vinos Selección y Wine Box)

7)    Tilenus-Estefanía (La Cava de Serrallés)

8)    Luna Beberide (tuvo presencia con V. Suárez y es posible que aún quede alguna botella)

Otras bodegas del grupo que espero pronto se incorporen también a la oferta enófila portoricensis son Palacio de Canedo, Tenoira Gayoso, Bodegas Adrià, Pérez Caramés, Luz Divina Amigo, Ribas del Cúa y Merayo.

Para más información sobre el Bierzo, haz clic aquí.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor enwww.viajesyvinos.com, www.foodsfromspain.com y Magacín.