Me sabe a salsa pesto Por Paul E. González Mangual el

Cuenta la historia que en una ciudad al noroeste de Italia -en la bella Génova- nació una salsa verde que cambio para siempre la cocina tradicional italiana. Fueron recetas como estas las que el hijo pródigo de Génova, Cristóbal Colon, trajo consigo a las Américas y nuestros antepasados las convirtieron en parte de nuestra cultura culinaria.

Es basado en estas recetas tradicionales del viejo mundo, donde la empresa Terra Mía -liderada por las mujeres emprendedoras Wanda Irizarry y Blessy de Jesús- criollizan la receta italiana, elaboran su propia fórmula y la adaptan a nuestro paladar caribeño. Entre mezcla y mezcla, nace el Pesto Andrés.

Esta salsa es elaborada con albahaca cultivada localmente, aceite de oliva, ajo, piñones y queso, entre otros ingredientes frescos, que le dan su característico color verdoso. Como dato curioso, el término pesto hace referencia al tipo de preparación singular que le da vida a su forma y significa machacar en italiano, ya que sus ingredientes deben ser molidos para llevar a la textura y sabor que lo define. Más allá de las pastas, esta salsa es ideal como ‘topping’ de pizzas, sándwiches, ensaladas, para marinar carnes y cualquier invento que se nos ocurra en la cocina.

Fue con un genuino deseo de desarrollar productos naturales, frescos y de nuestra tierra, que Wanda comenzó esta empresa artesanal especializada en salsas, marinados y aderezos. En el año 2013 se unió la chef Blessy al equipo y entre ambas le dieron forma a una empresa puertorriqueña que se preocupa por hacer de cada bocado una experiencia para todos los sentidos.

Guiadas por una pasión incalculable, estas dos mujeres empresarias han ampliado -en tiempo récord- la gama de productos de Terra Mía a mucho más que una salsa pesto. En su arsenal de productos se encuentran: chimichurri, marinado de perejil, mermeladas, pique, salsa criolla, salsa de berenjenas, crema y aderezo de cilantro y sofrito. Todos son productos que le dan vida y color a cualquier cocina.

Es admirable cómo en tiempos de crisis este dúo ha logrado penetrar el mercado con una cartera de productos que ya se consiguen en diversos supermercados del país y tiendas especializadas que apoyan los productos nativos. Como resultado, han logrado expandir su sueño culinario que empieza en la tierra y termina en el corazón de todos los que se atreven a probar la fusión de sabores del viejo y el nuevo mundo.

***Nota: El autor es un joven aguadillano de 28 años, adicto al café y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos en Puerto Rico). Consíguelo enFacebook o en Twitter @paulegonzalez.