Donde ‘dipiar’ es obligatorio Por Tatiana Hernández el

En mi segunda visita a Jayuya, encontré lugares de entretenimiento y una lista de chinchorros por visitar.

Sin embargo, en Paliques Café hallé un gustito tan intenso y heart warming que olvidé a los que tenía a mi lado y lo ‘dipié’.

¡Claro! Pedí permiso primero…

Estoy hablando de su croissant con jamón y queso. Aunque me lo traté de comer como persona civilizada y con buenos modales, tuve picarlo en pedazos para sumergirlo en el café con leche que me preparó Ivy Ileana, la propietaria del coffee shop.

El café estaba más rico que muchos otros que he probado. Pero claro, ese café fue sembrado y cosechado casi en el patio de la acogedora cafetería.

Hablo del café Hacienda San Pedro. Una taza de grano tostado a la perfección, satisfizo mi antojo de un pick me up a eso de las 5 pm después de un largo día de trabajo.

Ajá. Le eché mucha azúcar así como me gusta y le metí el crujiente suave y rico croissant. Estaba divino y sabroso. Me dio ese calientito por dentro del que me habla mi abuela cuando se toma su taza de café.

Muero por volver y tomarme unas cuantas tacitas más acompañadas con el croissant de jamón y queso… ¡Ay, ya! ¿No me digas que nunca has ‘dipiado’ nada en el café?

Ese es mi punto. Gracias y buenas tardes.

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter:@aboutaplate o en Instagram(@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.