Sidra El Gaitero Por Rosa María González Lamas el

La palabra sidra procede del griego sikera. En latín se llama sicera y posteriormente degenera en sicer; sizra, en asturiano, y sidra, que puede verse desde una perspectiva tecnológica y otra cultural. Se trata de una bebida de baja graduación alcohólica producto de la fermentación de la manzana o su mosto, pero también de un hecho cultural y social, una forma de relacionarse, un estilo de vida alrededor de un producto que históricamente ha sido una bebida de masas.

Así como una nueva era para la sidra comenzó en el siglo XIX con su elaboración industrial, a partir de la creación en 2002 del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Protegida Sidra de Asturias, la sidra de esta comunidad ha vivido una renacimiento a raíz del cual su calidad ha evolucionado mucho y se han desarrollado nuevos formatos de consumo que apelan a tendencias internacionales, al potencial gastronómico de la sidra y la innovación en el sector.

Actor en primera fila de ello ha sido El Gaitero, no sólo empresa de sidra, sino imagen de Asturias en el mundo entero.

Se constituyó a fines del siglo XIX adquiriendo equipo para champanizar la sidra, así como terreno para crear una planta industrial, como bases del nacimiento de Valle Ballina Fernández, que así se designa la sociedad comercial creada en 1890.

La manzana fue riqueza industrial que algunos ilustrados de Asturias buscaron para sacar de su pobreza a la comunidad. Eje importante de ese esfuerzo fue la exportación de sidra, estimulada por la emigración de asturianos a América que convertían a la sidra en un importante eslabón afectivo con su tierra madre y brindaban posibilidades de crecimiento a los negocios. Ya para 1890, El Gaitero exportaba sus sidras a Puerto Rico, México y Cuba.

La sidra natural es la base productiva de El Gaitero, que tiene también otros estilos de sidra e incluso realiza pruebas para la elaboración de una sidra dulce, para tener presencia en casi todos los segmentos de la categoría, incluidas la sidras brut y las sin alcohol. Y es que parte del éxito de la empresa ha sido montarse en el carro de la innovación, incorporando a su producción las nuevas tendencias de elaboración.

Bajo las marcas El Gaitero, La Gaita, Pomarina y Valle-Ballina y Fernández, la empresa elabora sidras naturales filtradas, espumosas y brut (elaborada siguiendo o bien el método champenoise o el método charmat), además de formatos individuales, con marca propia y sin requerir de escanciado al servirse

A la empresa, se han unido en los últimos años innovadoras sidras naturales, de nueva expresión e incluso de consumo individual. La gama de sidras de la marca abarca las espumosas tradicionales (El Gaitero Extra, El Gaitero y El Gaitero Etiqueta Negra, una sidra algo más seca); las naturales (Pomarina natural, Sidra natural Valle Ballina y Fernández, El Gaitero sidra natural), las brut (Sidra Valle, Ballina y Fernández Brut, Pomarina brut) y las de formato botellín (El Gaitero Tercio, El Gaitero 500ml y El Gaitero Rosada). Además, elabora bebidas sin alcohol, como son la nueva El Gaitero Sin —una sidra desalcoholizada que inicialmente se elaboró para el mercado inglés pero que ha tenido mucho éxito en España— y el jugo de manzana.

Uno de los desarrollos recientes más exitosos y atractivos de El Gaitero son sus sidras Pomarina, una etiqueta lanzada al mercado con el objetivo de presentar un producto con imagen moderna y contrastante a la más tradicional de El Gaitero. Pomarina se elabora con manzanas amparadas en la DOP Sidra de Asturias y se sirve en dos formatos, el primero una sidra natural filtrada y embotellada, fresca y afrutada, y la Pomarina Brut, una sidra con segunda fermentación realizada mediante el método Charmat, con burbujas finas, buena estructura en boca, notas afrutadas y una gran aptitud gastronómica.

Una dimensión muy poco conocida, pero también innovadora de la sidra y de la que El Gaitero ha sabido sacar partido es la coctelería, con tragos como la “Mimosa Asturiana”o incluso tragos históricos, como el “España en llamas”, un cóctel con sidra y brandy que fue bebida de moda para el aperitivo en Cuba, un importante mercado importador de El Gaitero.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.com, www.foodsfromspain.com y Magacín.