Versátil Riesling alemán Por Rosa María González Lamas el

Incorrectamente estereotipada como productora sólo de vinos dulzones, la versátil Riesling es una uva blanca con mil caras que halla en Alemania uno de sus centros de producción más célebres e históricos.

Cada vez más popular en los Estados Unidos, pero aún infravalorada en el mercado puertorriqueño, la Riesling es quizás la más dinámica uva del mundo, capaz de entregar un espectro de complejidad y elegancia que va de los vinos más secos a los más dulces, de matices pálidos a dorados intensos, de vinos frescos para tomarse jóvenes a vinos con  potencial de envejecimiento, de vinos tranquilos o refrescantes espumosos a cosechas tardías o vinos de hielo, de vinos livianos a vinos untuosos, de vinos para todos los días a vinos para ocasiones especiales .

Alemania tiene más de una decena de vinícolas con el río Rin como columna vertebral. Rheingau, Mittelrhein y Mosel son tres zonas principales de Riesling, destacadas por una topografía con viñedos en pendientes pronunciadas, lo que hace retante su cultivo. Sus suelos son mayormente pizarrosos, lo que confiere a los vinos un carácter mineral y fresco, haciéndolos idóneos para nuestro clima cálido. Los Rieslings alemanes se expresan con aromas tropicales a mangó, piña o guineo, cítricos, y también melocotones e incluso frutos rojos. Son también muy florales con notas a rosas o jazmín.

La Riesling se cultiva en climas frescos y tiene la habilidad de expresar la tipicidad de la cepa,  la especificidad de terruños muy minúsculos y la personalidad de quien elabora sus vinos, fruto esto último de la gran tradición familiar en la vitivinicultura alemana . Las agriculturas orgánica y biodinámica son tendencia de cultivo en alza.

Es una excelente acompañante de comida, pudiéndose maridar una comida entera sólo con Rieslings. Engrana con carnes, pescados, ensaladas, postres, y aunque la armonía no sea perfecta, el vino nunca opacará la comida. Esto la torna idónea para nuestros menús con frituras, arroces, cerdo, frutos de mar, comidas sazonadas, o frutas tropicales como el mangó.

Un gran atractivo de la Riesling es que produce vinos con textura, acidez, frutosidad y persistencia, pero muchos con bajo contenido alcohólico.

En Puerto Rico pueden conseguirse buenos Rieslings de Alemania, como los de Schloss Johannisberg, que distribuye El Almacén del Vino de B. Fernández, o los de S.A. Prüm, que se consiguen en El Hórreo de V. Suárez.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente, así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.