Albóndigas que caen del cielo Por Tatiana Hernández el

Quisiera decir que literalmente llueven albóndigas como en la película Cloudy with a Chance of Meatballs, pero no es así. Lamentablemente, esta gente no ha podido crear la máquina que produce lluvia de albóndigas, pero sí una guagüita donde hay muchas.

En las redes sociales del Meatball Co. también hacen referencia a la película y aunque la comida no nos cae del cielo, siempre la veo como una bendición.

Muchas personas ven la comida como una necesidad, tratan sus cuerpos como máquinas y siempre están con prisa. Yo, que escribo de comida y es parte de quien soy, me saboreo los segundos, minutos y horas que paso disfrutando la comida y todo lo que tiene que ver con ella.

Religión aparte, el acto de comer es pura reflexión de algo que nos cayó del cielo. Bien sea que te lo disfrutas con un poco de tiempo en tu hora de almuerzo, con calma con tu pareja, con tu amigo o tu mascota, la comida siempre se disfruta más con compañía.

En el Meatball Co. aunque vayas a comer solito, te sentirás acompañado. Pues el espacio de esquina tiene unas mesas con mantel de cuadros blancos y rojos donde puedes disfrutar de tus bolitas de carne o pollo mientras ves pasar los carros o te encuentras con alguien que conoces de la Milla de Oro.

La guagua es llamativa, el color rojo y el logotipo de la albóndiga ensartada en el tenedor capturaron mi atención. La parrilla chisporrotea y los olores me abrieron más el apetito. Los precios incluyen el IVU y sentí la tentación de pedir uno de cada uno.

Sí, es en serio. ¡Es un carrito dedicado a las albóndigas! ¡Jah! Y el hashtag #GotBalls… se pasaron. No, no tengo, pero la curiosidad me mató y vine a probarlas.

Me comí las Buffalo Chicken Balls que son picantes y espectaculares.  Son  jugosas y bien ricas. Los sliders están divinos y el alioli te obliga a chuparte los dedos. Pero claro, si está bueno, te doy permiso.

Las albóndigas italianas son un sueño. Están sazonadas a la perfección y la salsa marinara complementa el sabor. Ok, fine! Probé varias cosas…

Para que también te antojes, te cuento que la pasta carbonara con albóndigas de pollo fue mi favorita. La salsa, la pasta y la ALBÓNDIGA estaban deliciosas. Incluye un pedacito de pan con ajo, que maltraté raspándolo por todo el contenedor de foam.

Ajá, así como lo oyes, bueno lo lees… ¡Pruébalos!

***Aquí no se cuentan calorías. En Ñom Ñom, solo cuenta el sabor que encontramos en esos espacios pequeños, en ocasiones desconocidos, pero que enamoran por su atmósfera e inconfundible sabor. Llámenle fonda, chinchorro, kiosko, guagüita, cafetería o como quieran, la autora -amante de las carnes rojas y el pan- los encontrará para compartir su fascinación por estos tesoros culinarios, donde a veces no hay ni dónde sentarse. Comunícate en Twitter:@aboutaplate o en Instagram(@aboutaplate). Recuerda usar el hashtag #ÑomÑomPR.

Gotballs!
Albóndigas que caen del cielo
2015-03-12T15:05