Me sabe a salsa de barbacoa Por Paul E. González Mangual el

La historia concreta y real de la salsa de barbacoa no se le puede acreditar a una fecha específica, ni lugares ni personas exactas. Los historiadores ligan sus orígenes a los Estados Unidos del 1600, cuando la nación comenzó a ser ocupada por los europeos. Dice la leyenda que originalmente se usó para encubrir el fuerte sabor de los animales que comían, los cuales eran nuevos para estos primeros pobladores. Décadas después, para el 1926 la compañía Louis Maull puso en el mercado sus primeras botellas de salsa barbacoa, y poco más tarde H.J. Heinz comercializó su receta a nivel nacional. Interesantemente, a finales del siglo pasado, ocurrió un ‘boom’ gastronómico en el mercado de las salsas, lo que propulsó a un centenar de personas a experimentar con diferentes sabores y combinaciones.

Este fue el caso de Jaime Rodríguez, un ponceño que convirtió su afán gastronómico en una colección de salsas de barbacoa y aderezos que le dan un toque de gusto tropical a cualquier plato. Su historia, al igual que sus salsas, cuentan con un poco de poesía y un poco de locura, ya que en una actividad entre amigos en el 2009 -en donde fungió como chef- se inspiró en llevar esos mismos buenos momentos a sus otros compatriotas en y fuera de la isla. Así que sin pensarlo dos veces, tomó un préstamo, registró la marca Artesanía Gourmet, se armó de mucho valor y nació Jaro Foods.

Dicen que para el hombre no hay tarea imposible y Jaime es un vivo ejemplo de cómo un aficionado de la cocina, en un espacio de 45 pies cuadrados, pudo convertir su pasatiempo en un negocio vibrante. Más sorprendente aún es que su primer producto fue uno no tradicional, pero va muy afín con la típica cocina puertorriqueña, ya que la salsa de barbacoa de guayaba marida perfectamente con nuestro lechón a la vara, pavochón, longanizas, hamburguesas, costillas y los pasadías playeros con la familia, entre otros.

A sus seis años de concepción, Artesanía Gourmet se ha convertido en el estándar de la industria de salsas de barbacoa en el Caribe. Actualmente, cuenta con dos salsas de barbacoa (guayaba y parcha) y cinco aderezos picantes con sabores tropicales, los cuales se pueden conseguir en la gran mayoría de los supermercados y tiendas por departamento de la isla. Sin embargo, el sueño de Jaime va más allá de los parámetros normales. Su gran anhelo es que los norteamericanos y hermanos latinoamericanos tengan en su alacena los sabores del trópico y que sepan que su comida se puede fusionar con los frutos caribeños que nacen en las tierras de nuestro Borinquén.

***Nota: El autor es un joven aguadillano de 28 años, adicto al café y socio de PR Gourmet Products (distribuidores de productos gourmet hechos en Puerto Rico). Consíguelo enFacebook o en Twitter @paulegonzalez.