Appassimento veneciano Por Rosa María González Lamas el

No es Messi, es Masi. Masi es más que Messi. Gusta incluso a quien no ama el fútbol o no es hincha del Barça, porque los goles de Masi se anotan con uvas. Con el ingenio de lo autóctono y la pericia del appassimento veneciano, su cristalería de Muralto y notas a lo Vivaldi que construyen una verdadera ópera magistral de vino titulada “Amarone”.

La de Masi es la historia de los Boscaini. Una familia que a fines del siglo XVIII adquirió un pequeño valle del “Vaio dei Masi”, emprendiendo en el Veneto italiano un romance mejor avenido que el de Romeo y Julieta, el más conocido de Verona, que sirvió para sellar la historia de una familia del vino y sus viñas con fidelidad a su territorio de origen. Un compromiso intrínseco al carácter regional de los del Veneto, trabajadores determinados, diestros y siempre proclives a nuevas experiencias para mejorar.

Decir Masi es decir, Amarone, un vino tinto italiano único por su origen, su apuesta por variedades ancestrales de uva y método de elaboración, que emplea parcial o íntegramente de uvas que se han sometido a una pasificación parcial. Es la ecuación perfecta de ensamblajes de estilos de vino y de uvas lo que en manos de Masi convierte al Amarone en obra maestra por el dominio magistral del método appassimento, con que se elaboran.

El appassimento es el método tradicional empleado en las regiones del Veneto para conferir al vino mayor concentración de aromas y sabor. Las uvas se dejan reposar por largo tiempo en esteras de bambú, una técnica que de forma innovadora han empleado la familia y los técnicos de la bodega durante el último medio siglo. El término Appaxximento, con X es una especie de marca de fábrica de Masi que certifica la maestría de la bodega en el método appassimento en el siglo XXI.

Empleando esta técnica, el grupo ha inyectado modernidad y originalidad al método de appassimento, para producir cinco Amarone (secos) y dos Recioto (algo dulces). Todos elaborados íntegramente con uvas semipasificadas, y para conferir carácter a una serie de vinos de doble fermentación, ejemplificados en Campofiorin, y en Masianico, como ejemplo de la técnica de mezclas vinos de uvas frescas y pasificadas. Masi ha exportado su pericia en este método a la Argentina, donde elabora varios vinos.

Los vinos de Masi se consiguen en La Bodega de Méndez.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.