Ambulancias Por Rosa María González Lamas el

La han visto muchos en Facebook. La foto de la Winebulance que atiende a los pacientes de vino. El vino es el suero salva vidas y se lo llevan incluso a su casa con la novedad de un wine doctor incluido.

El Dr. Vino imparte catas a domicilio y se desplaza en este vehículo que realmente es la furgoneta de entrega de una empresa que pretende convertir al vino sobre ruedas en una especie de plataforma de marketing para terceros, creando una relación de asociados que les permite sacar partido de esta suerte de billboard ambulante que también es “wine truck”, haciendo sonar la llamativa sirena de la imagen para abrirse paso en el mercado y los negocios. Y a juzgar por la cantidad de veces que vi compartir la imagen de la Winebulance en las redes sociales parecería que la gente le presta más atención a este vehículo que a las verdaderas ambulancias que, con cada vez mayor frecuencia, tienen que hacer de tripas corazón para poder abrirse paso entre el tránsito portorricensis en situaciones de verdadera emergencia. De vida o muerte.

Porque es ultra preocupante que a pesar de que la sirena (la de las ambulancias de verdad) vaya sonando de manera desesperante y sus conductores se esfuercen en hacer maromas maniobrando para poder moverse por la carretera, los otros vehículos ni se inmuten en cederles el paso e, irónicamente, no se salten los semáforos para dejarlas pasar, lo que se ha vuelto una práctica habitual en el país, sin que haya una emergencia y habiendo fotomultas.

¿Qué pasa? ¿Es que ya en la escuela no se enseña que cuando uno escucha la sirena de una ambulancia debe de moverse a la derecha para abrirle paso por la izquierda? ¿O es que se nos olvida porque ya no están ni Pacheco ni el Tío Nobel para recordárselo a las nuevas generaciones? ¿Cómo que tampoco a nadie se le ha ocurrido hacer un APP para ayudar a las ambulancias a llegar a su destino y salvar vidas y sí hay inventos para la Winebulance? Algo está “lost in translation”.

Volviendo a las ambulancias, las de verdad, lo mejor que hay que hacer es tratar de mantenerse saludable para prescindir de ellas en lo posible, no vaya a ser que se queden atascadas porque nadie se inmute en abrir paso al paciente, que es realmente la importancia de una ambulancia, que dentro hay un paciente con prisa. Y en esto sí que el vino puede ayudar, así que vale la pena recordar los beneficios que el consumo moderado (uno o dos vasos al día) de vino aporta a la salud. No en balde en muchos países se considera alimento e incluso se ha prescrito en tiempos de escasez para aportar calorías a la dieta cuando ha habido poco que comer.

El vino tinto es beneficioso para la salud cardio y cerebrovascular, previene el endurecimiento de las arterias y sus polifenoles tienen propiedades antioxidantes que contrarrestan el envejecimiento. El consumo moderado de vino también es beneficioso para evitar el deterioro cognitivo y la evolución de enfermedades como el Alzheimer e incluso se dice puede ayudar a prevenir condiciones como la diabetes tipo 2. Además, el resveratrol, una sustancia hallada en el vino y que usted puede conseguir en cápsulas en muchas farmacias e incluso clubes de membresía, puede servir para inhibir el crecimiento de tumores. En estudios de laboratorio con animales también se ha hallado que el resveratol tiene efectos beneficiosos sobre condiciones como la osteoporosis o las cataratas.

Algo menos conocido es que los vinos espumosos son magníficos descongestionantes nasales si usted sufre de alergia o tiene algún proceso gripal. Se los digo por experiencia.

Así que si usted aún tiene reparos en consumir alguna copita de vino, este 2015 haga la resolución de ver al vino aunque sea con ojos de bienestar y anímese a beberlo con moderación y siempre consultando con su médico.

Yo brindo porque los lectores de Divinísimo disfruten del vino con sentido del humor, pero también con sentido de responsabilidad. Como el que hay que tener para dejar pasar a las ambulancias, las de verdad.

***La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.