Palo Alto Por Rosa María González Lamas el

Una de las empresas de vino por las que siento mayor admiración es Concha y Toro. Nacida en Chile, Concha y Toro es un emporio internacional que, además de en ese país, hoy también elabora vinos en Argentina y los Estados Unidos. Una lista de vinos verdaderamente extensa, con una apuesta de calidad y respeto por el consumidor.

Además de todas las etiquetas que llevan el apellido “Concha y Toro”, este grupo vinícola tiene otras que designa viñas filiales, entre las que se encuentra Palo Alto, una marca que pretende elaborar vinos enfocados en un consumidor más joven, que busca sorbos más listos para disfrutarse, más fáciles de beber, equilibrados, amables al bolsillo y para compartir con amigos.

Otra de las notas a destacar de Palo Alto es su compromiso con el entorno, por lo cual hace un par de años realizó un esfuerzo comunitario de reforestación, una de cuyas acciones fue la siembra de árboles en el Cerro La Marquesa en Guaynabo, en la cual tuve la oportunidad de participar y plantar un arbolito que estoy intentando averiguar cuánto ha crecido desde entonces.

De esa experiencia le hablé a Tamara Flores, embajadora de la marca Palo Alto, quien estuvo recientemente de visita por Puerto Rico como parte de un periplo promotor por la Cuenca del Caribe, una de las regiones junto con Latinoamérica donde las ventas de Palo Alto han sido verdaderamente “un palo”, representando hoy día el 50% de las ventas de la marca.

El nombre Palo Alto es el que le dan en Chile a un arbusto que es un indicativo de un terreno propicio para elaborar vid en el Valle de Maule, región al sur de Santiago, donde se cultivan las viñas.

Palo Alto se compone de siete etiquetas que han ido evolucionando según lo han hecho las preferencias del consumidor: el Winemakers Selection, en que el enólogo Héctor Urzúa crea “a su medida”; un Orgánico, con viñedo certificado como tal; un Reserva 1, que fue el vino tinto con que se estrenó Palo Alto y tenía taninos y notas de madera más marcadas y un predominio de la cabernet sauvignon; el Reserva 2, que surgió después y en el que domina la merlot y pretende capturar a consumidores que no buscan vinos agresivos, sino más bien suaves y elegantes; y un blanco sauvignon blanc. Hay otras dos etiquetas, un rosado y un espumoso, que no están disponibles en nuestro mercado.

Flores resalta que los consumidores se han ido inclinando hacia vinos más fáciles de tomar, lo que no significa que sean menos complejos sino que son más balanceados. De ahí la apuesta de Palo Alto por las mezclas de variedades de uva, ya que confieren complejidad, pero también equilibrio. “Los de Palo Alto son vinos fáciles, listos para tomar ya, y asequibles en cuanto a precio, por eso son vinos que atrapan al consumidor”, explica Tamara. Doy fe de ello. Vinos, me dice, que se puedan armonizar con jazz o con música pop mientras se beben conversando entre amigos. Y de esto también doy fe.

De la cosecha 2014 Tamara adelanta que está evolucionando muy bien, con vinos blancos muy cítricos y buena frescura aunque menor acidez, y tintos con taninos amables y buen color.

Aunque con formación y experiencia como enóloga, su función como Embajadora vinícola es más bien comercial, algo de beneficio para los consumidores internacionales porque tienen a alguien con un sólido conocimiento en viña y elaboración para explicarles el vino y aclarar sus dudas. Y si algo realmente le impacta de los mercados por los que viaja es el gran entusiasmo e interés de los consumidores por aprender más sobre el vino y su cultura, contrario a Chile, donde a pesar de ser un país productor de vino, los consumidores e incluso muchos profesionales del sector se preocupan poco por profundizar en su conocimientos sobre este producto. Por eso le encanta visitar nuestros países, lo que espera volver a hacer muy próximamente y creo que le va dando cabeza a alguna actividad especial para disfrutar los vinos con el público puertorriqueño.

Casi todos los vinos de Palo Alto se consiguen en supermercados a excepción de algunas etiquetas, que sólo están disponibles en La Enoteca de Ballester, su distribuidor para nuestro mercado.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.