Los refrescantes vinos de Barefoot Por Rosa María González Lamas el

Una de las cosas que más sorprende a quienes hacen vino, es que en países como Puerto Rico y otros de la cuenca del Caribe, donde hace cada vez más calor, los vinos de mayor consumo sean los tintos y, yo añado, si potentes, mejor.

Afortunadamente la sensatez vinícola comienza a imponerse y los vinos blancos han ido ganando terreno en algunos de nuestros mercados, así como una especie de nueva categoría que puede “definirse” como los vinos para beber helados.

Aunque parezca irreverente para algunos en el mundo en el vino, la cuestión de echarle o no algún cubito de hielo al vino para refrescarlo o mantenerlo fresquito es menos pecaminosa de lo que muchos se imaginan. Hace mucho tiempo en un curso de vinos el hoy Master Sommelier Serafín Alvarado nos había dicho que no había nada de malo en echarle un hielito a algunos vinos en verano. Y es que hay vinos como algunos blancos muy ligeritos y a veces hasta con algo de carbónico como los vinos de aguja o algunos vinhos verdes portugueses, que incluso agradecen algún hielito, o para los menos herejes, alguna bolita de esas que se congelan y enfrían las bebidas sin derretirse. Ni hablar de la sidra achampanada, que yo usualmente tomo con hielo, así como las burbujas de un reconocido champán francés, que tiene una edición exclusivamente concebida para beber “on the rocks”.

Una de estas etiquetas pensadas para tomarse precisamente así, “en las rocas”, es Barefoot Refresh, cinco tonalidades en botella de las que cuatro se estrenan en Puerto Rico, para servirse con hielo.

Como su nombre lo sugiere, Barefoot Refresh es una línea desenfadada y a precios muy asequibles, concebida para beber sin complicaciones, en entornos casuales y de preferencia al aire libre, como las tentadoras arenas de la playa, ejemplar espacio para mostrar la aptitud de estos vinos para el verano y el tórrido clima del Caribe.

Los Barefoot Refresh son vinos californianos con sabores afrutados, siempre con pizca cítrica, estructura ligera y mucha frescura, ideales para la playa, la piscina, la terraza, la barbacoa, el bote, un picnic o una partidita de dominó, con instrucciones de uso de servir sobre hielo. Para que no quedara duda de ello, en su presentación formal a orillas de la playa de Ocean Park, se sirvieron literalmente como piragua, con hielo raspado, servido en conito y coronado con los diversos sabores de los Barefoot Refresh.

Aunque este concepto tiene cinco etiquetas, a Puerto Rico llegan sólo sus dos blancos, su rosado y uno de sus tintos, el Summer Red, un tinto para el verano, que no es lo mismo que tinto de verano que es el nombre con que se conocen los vinos que se sirven con gaseosa.

Yo probé tres de los Barefoot Refresh  —el Summer Red, el Crisp White y el Perfectly Pink—   y lo cierto es que me parecieron sumamente agradables para beber relax y sin preocuparse de cuál es la temperatura específica a la que deben beberse según su estilo porque éstos lo ponen sencillo: bien fríos, helados. Muy refrescantes, ligeros, ya que tienen un menor contenido de alcohol y además algo de carbónico que les deja una chispita, y todos afrutados y sin astringencias. Cuidado, porque son tan fáciles de beber que hay que estar pendientes a hacerlo con moderación. Magníficos acompañantes de pizza, ensaladas, pasta y carnes y pescados azules a la parrilla.

Todos los vinos son blends de diversas uvas, que acertadamente ha mezclado la enóloga Jennifer Wall, quien estuvo de visita en la presentación de los Barefoot Refresh.

Los Barefoot, línea más amplia, surgieron, literalmente, como vinos “de garaje”, ya que nacieron en la marquesina de la casa de sus creadores, quienes los concibieron como vinos que no se tomaran a sí mismo demasiado en serio, aunque sí fueran capaces de cambiar al mundo a través de una copa, de ahí que la bodega tiene un importante compromiso con causas  sociales. Poco a poco se fueron dando a conocer de manera relajada, hasta que en 1995 llegó la hora de moldearlos con un poco más de seriedad, con lo cual se contrató a Wall quien, siguiendo la línea de vinos divertidos y llenos de sabor, expandió los Barefoot de cuatro a catorce etiquetas tranquilas, siete burbujeantes, y los Barefoot Refresh.

Los vinos de Barefoot y los de Barefoot Refresh se consiguen en Bodegar y en los principales supermercados a través de todo Puerto Rico.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.