Best-buys de Top 100 Wines Por Rosa María González Lamas el

Una vez más los amigos de La Bodega de Méndez tuvieron la gentileza de invitarme a sumergirme en un verdadero Olimpo de etiquetas de vino del mundo presentes en Top 100 Wines, una cita enófila anual que ha ido consolidándose a paso firme, y que desde sus primeras ediciones en la propia Bodega hasta la más reciente celebrada en el hotel La Concha y que ha sido verdaderamente sobresaliente tanto en selección de vinos como en organización y asistencia, se ha sabido ganar su sitial en la escena de eventos de vino de Puerto Rico como uno de sus referentes a más alto nivel.

Para quienes nunca han podido asistir a este cónclave de puntos, les cuento que la selección de 100 etiquetas que se dan a degustar en el evento, se realiza tomando en consideración aquellos vinos disponibles en La Bodega de Méndez que han recibido las más altas puntuaciones por guías especializadas de vinos, reflejando también otros parámetros interesantes como ser buenos valor por precio, vinos de zonas emergentes, vinos de uvas por conocer o en boga, y novedades disponibles en la tienda, entre otros.

Aunque quienes me conocen saben que yo no presto la más mínima atención al tema de puntuaciones en los vinos, estoy consciente que un grupo muy significativo de consumidores en la Isla sí, con lo cual, la curiosidad hizo que la atracción principal del evento fuera la visita del bodeguero español Fernandez Remírez de Ganuza, que en una verdadera escena de lujo y generosidad vinícola, no sólo estuvo en la Isla para el evento, sino que durante éste permitió que los participantes degustaran una muestra de su Gran Reserva 2004, un vino que elabora en su bodega de la Rioja Alavesa y que forma parte del Olimpo Olimpo de vinos a los que Robert Parker y su entonces revista The Wine Advocate concediera 100 puntos.  Verdadero privilegio, porque las existencias de este vino están prácticamente agotadas en los mercados del mundo, y en Puerto Rico cientos de personas pudieron probarlo, hasta llegar a abrir diez botellas. Un récord en opinión del propio elaborador.

Esto fue una magnífica oportunidad de constatar la relación puntos con placer, pues tanto a mí, como a prácticamente todos los otros asistentes con quien conversé, más que este Gran Reserva nos gustó el Trasnocho, otro excepcional vino de la misma bodega, por ser una etiqueta mucho más lista para beber en ese momento que la del Gran Reserva, que era un vino verdaderamente magnífico, pero tardará en alcanzar su cénit unos cuantos años más.

Pero además de estos dos vinos verdaderamente sobresalientes, en el evento probé otros 61, para un total de 63 etiquetas de las 100, aunque no se piensen que me bebí tantas copas, sino que intenté degustar el mayor número de vinos, escupiendo, por supuesto, para poder tener un panorama lo más amplio posible del evento y su oferta entre la que hallé vinos muy muy buenos, probé sorpresas y hallé algunas etiquetas con muy buena relación precio-calidad.

Este ejercicio creo que me puso en evidencia que el perfil de vino que se sirvió esta vez tendió más a apostar por vinos bastante redondos, amables y listos para tomar, en lugar de algunos verdaderos tanques de potencia y concentración que prefería nuestro mercado hace algunos años.  En adición a esto, las etiquetas presentadas en Top 100 Wines nos dejaron algunos otros hints de trends del mercado, como la apuesta en blancos por uvas como la sauvignon blanc, la chardonnay o la verdejo, así como por tintos de zonas tradicionales y zonas emergentes, especialmente de la cuenca mediterránea.

Como podría hablar de muchas cosas que me llamaron la atención, prefiero concentrarme en algunas etiquetas en tinto y blanco que ofrecieron muy buena relación precio-calidad, porque considero son las de más interés para la mayoría de los consumidores y lectores de Sal!, quienes cada día tenemos presupuestos más ajustados para hacer las mismas o muchas más cosas.

De entre los blancos destaco tres. El Botani, un moscatel seco de Málaga que es fresco, afrutado, floral y con una excelente acidez. Un buen descubrimiento en esta edición fue el Nisia, un verdejo de Rueda algo discreto en nariz, pero con boca amplia, afrutada y mucho frescor. Otros vinos que siempre me han gustado mucho son los Vouvray, vinos franceses del Loira elaborados con la uva chenin blanc, y que en su Champalou La Cuvée des Fondraux ofreció una propuesta con toques minerales, un gran manejo de la madera con un punto tostado muy suave, buena fruta, gran untuosidad y mucha persistencia. Estos vinos no superan los $ 22 en La Bodega de Méndez.

En tintos, no cabe duda de que España sigue siendo líder en ofrecer vinos con muy buena relación precio-calidad, y de los 38 vinos españoles que se sirvieron en Top Wine, hubo varias propuestas interesantes en este rango. Sin duda alguna, para mí la sorpresa de la noche fueron los Tarima, que en su Tarima Hill, un tinto de uva monastrell elaborado en Alicante, ofreció un vino potente, bien estructurado, hasta con potencial para guardar, por sólo $ 11.70. En la liga de uva monastrell también estuvo otro clásico, el Juan Gil, otro vino con mucha fruta, notas tostadas y hasta de aceituna negra, persistencia y equilibrio, por menos de $ 20. Y combinando la monastrell con la garnacha tintorera (alicante bouschet), un Atalaya Laya de Almansa, tinto intenso por sólo $ 11. Y para los que como a mí, les gusta la tempranillo y los vinos de Toro, una excelente propuesta fue el Románico, un vino mineral, como muchas notas de terruño, potente, pulido y afrutado, por $ 18.60. Este vino también se consigue en Costco.

¡Salud amigos!

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.