Club Caribe Por Rosa María González Lamas el

Antes de Bellas Artes, antes del Choliseo, antes de muchas cosas, estaba el Club Caribe. Toda una institución de entretenimiento en el Caribe Hilton, el Club Caribe era probablemente la plataforma artística más cotizada y prestigiosa del país, una aseveración de talento y nivel de todos los artistas que por ella pasaban. ¿Quién no recuerda cómo se aguardaban las temporadas de presentaciones de Marco Antonio Muñiz o de Iris Chacón, y aquella exótica imagen de la vedette vestida de cuero sobre su motora con que se anunciaban aquellos espectáculos en los que primeras figuras como ella se esforzaban en superarse año tras año sorprendiendo a su público?

Ese inolvidable night club es la inspiración para el nombre de un nuevo ron que también busca posicionarse al nivel de aquellos espectáculos, trayendo innovación, pero también calidad. Se trata de los Club Caribe, rones de sabores que elabora una nueva destilería, ubicada en la montaña de Cidra como parte del proyecto que retomó las facilidades de la antigua farmacéutica Glaxo Smith Kline para construir un proyecto de manufactura de latas, botellas, embotellado de agua, elaboración de vino y también de ron, algo que se evoca desde el eje central de un impresionante alambique decorativo traído de las Antillas.

En Puerto Rico, se elaboran muchas cosas, pero sin duda alguna el ron es la bebida por excelencia con que posicionar el país. No sólo por los ingresos que sus ventas en el mercado estadounidense aportan al fisco puertorriqueño, sino también porque el ron es un asunto histórico y cultural que no hemos valorado lo suficiente, ni del que hemos sabido sacar buen partido como elemento importante de la marca Puerto Rico en los mercados internacionales, considerando la excelencia de los rones que aquí se elaboran.

Considerando esto y el crecimiento tan acelerado que la categoría ron ha tenido en muchos mercados del mundo lo que sorprende es que no haya habido un crecimiento en el segmento de elaboradores, aunque nos consta que los ha habido que han querido lanzarse al ruedo. De ahí que sea positiva la apuesta de nuevas empresas, como Club Caribe, por la categoría ron, especialmente por los planes que tiene de exportar parte de la producción.

Club Caribe ha hecho una fuerte apuesta por los rones de sabores para su lanzamiento. Los rones de sabores surgieron en la década de los noventa y se volvieron tan populares que pronto empezaron a proliferar sabores, elaboradores e ideas sobre qué hacer con ellos. De los rones de sabores hay que destacar su versatilidad, pues algunos pueden tomarse solos como digestivo o trago, usarse como ingredientes de coctelería, o emplearse incluso como ingredientes para cocinar, aportando aromas y sabores a una receta.

Club Caribe está disponible en tres sabores, frambuesa (raspberry), mango y coco. Mi preferido es precisamente este último, con penetrante aroma a crema de coco, una textura envolvente que le otorga densidad en boca, y una pizca dulce final muy agradable siempre con intenso sabor a coco. El ron es tan sedoso como persistente en el paladar, y a mí me recuerda muchísimo licores de coco que he probado antes, que siempre han sido de mis predilectos y que hacen que el Club Caribe de coco sea tan apto para mezclas, como para beberse solito, y de forma ideal, al final de una comida casi como “liqueur”.

En contraste, el ron de mangó es menos denso en boca, más chispeante, tiene un ataque más directo, terminando con un picoteo más notable en la lengua, aunque con menor persistencia que el de coco. En nariz es puro trópico, con matices de exotismo y tentación que empiezan con recuerdos a china y explotan en boca con los de mangó. Es un ron que creo que inclina más a ser ingrediente de cócteles, y magnífico para sazonar un refrescante frappé de frutas. Aunque es el menos logrado de los tres, el de frambuesa tiene mucha fruta de baya en nariz, entra más fácil es boca, y es ideal para mezclas.

Aguardamos las próximas etiquetas de este proyecto y esperamos que haya más empresarios apostando por nuestro ron como eje de nuevos negocios. Las facilidades de Club Caribe pueden visitarse los fines de semana en Cidra.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.