Trus, nueva generación de Riberas Por Rosa María González Lamas el

Hace ya algunos años, mi buen amigo Juan Carlos Martínez emprendió en Ribera del Duero el camino de TRUS, un vino que busca ser un reflejo de la Tierra, el Roble, la Uva y el Sol, un fiel reflejo de las viñas de donde surge, buscando mayor expresión de la viña y consistencia en las cosechas, año tras año.

Ubicada en la zona de Piñel-Pesquera de Duero, su enclave ofrece a TRUS las condiciones geográficas y climáticas idóneas para hacer Riberas del Duero diferentes y con personalidad, cuerpo, fruta, longitud, complejidad, sutiles y elegantes, fáciles y hedonistas, volviendo al buen hacer de los antepasados, con conocimientos y técnicas actuales.

TRUS nació en 1999 y se estrenó comercialmente con la cosecha 2002, inicialmente como un único vino Reserva, pero con el tiempo fue añadiendo a un vino Crianza y otro Roble, además de segundas etiquetas. Inicialmente, la bodega compró uva de viñas viejas, pero pronto comenzaron a aparecer en sus botellas tempranillos más jóvenes de viñas propias que circundan a la bodega al mejor estilo château francés, que, en opinión de su enólogo ensamblan características fundamentales a partir de su ubicación: sol por la tarde, suaves laderas, brisas frescas matutinas, aires calientes vespertinos, suelo profundo, cultivo intenso y grandes amplitudes térmicas entre día y noche.

Recientemente, y con motivo de una visita de Juan Carlos a Puerto Rico, algunos amigos del vino nos reunimos para disfrutar con él de una cata en primicia, la primera que hacía bodegas TRUS de sus vinos Reserva, desde su primera añada de 2002 hasta la última en el mercado, la de 2006.

El conjunto de cinco etiquetas mostró dos etapas marcadas de la bodega, la de uva comprada y la de uva propia, pero también el reflejo que las características climatológicas específicas de las añadas pueden tener en el vino, así como los distintos tiempos de envejecimiento que se les aplicó.

Mi preferencia por las añadas fue precisamente a la inversa de las cosechas, siendo la de 2006, la que está actualmente en el mercado, la que me gustó más. En concreto, al TRUS Reserva 2006 le hallé un buqué mucho más fino y complejo, con notas frutales, a vainilla y caramelo, especiadas y chocolate negro fino. Un vino más domado, muy pulido, con fin especiado y nota ahumada, tenue dulzor y un mejor ensamblaje. Sus uvas tuvieron una maduración mucho más lenta, pasando 28 meses en barrica de roble francés, en alternancia de nueva y vieja.

Las cosechas 2005 y 2004 estuvieron, además de ésta del 2006, entre las preferidas de nuestro grupo de catadores. Todas ellas elaboradas con viñas más jóvenes de cosecha propia de la bodega, a diferencia de las de 2002 y 2003, que fueron elaboradas con cepas muy viejas de tempranillo que la bodega compró a viticultores. Un detalle a observar por aquéllos que creen que los mejores vinos son siempre los que se elaboran a partir de cepas viejas de vid.

El recorrido de añadas se acompañó de tapas confeccionadas por Caba Wine Bistro, un espacio de vino céntricamente ubicado en la calle Loíza de Santurce, justo en frente a Gallery Inn.

Los vinos de TRUS son distribuidos por Plaza Cellars y están disponibles en muchos restaurantes y en La Boutique du Vin.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.