Bocados de un festival Por Rosa María González Lamas el

Estrenando este 2014, la Cámara Oficial Española de Comercio de Puerto Rico celebró una nueva edición de su festival anual que reúne a cientos de amantes de los sabores de España en un ejercicio de degustación y amistad.

El magnífico Museo de Arte de Puerto Rico fue el marco maravilloso de esta cita, en la que los principales distribuidores de vino se congregaron para presentar y dar a degustar buenas compras, pero también productos menos conocidos que los asistentes pueden descubrir.

Imposible probarlo todo, pero quisiera comentar sobre algunos vinos que me agradaron bastante, en son tinto, blanco y rosado.

Precisamente de ese matiz fue uno de los que más me agradó, un Clarete 2012 de Bodegas Ontañón (DOCa Rioja), rico, fácil, afrutado y bastante untuoso en el paladar. Los rosados en Puerto Rico se han movido como montaña rusa en la preferencia de los consumidores, quienes a veces les pasan por alto y otras los tienen en gran demanda. El clarete no es exactamente un rosado que se elabora mediante sangrado de mosto de uva tinta, sino un vino donde hay se fermenta una buena cantidad de uva blanca, lo que rinde un color más pálido. Es el caso de este Clarete Ontañón, elaborado predominantemente con blanca viura y algo de tinta tempranillo o garnacha, según la añada. Lo importante es que los claretes son vinos muy versátiles como acompañantes de comida, y súper idóneos para arroces, pastas, ensaladas, pollo, paella y hasta finger food en cócteles. Este vino se consigue en La Enoteca de Ballester.

También de La Enoteca de Ballester fue un Albariño Fefiñanes, otro de los que me gustó mucho y uno de los albariños más refinados de nuestro mercado. Fefiñanes es una de las más antiguas bodegas de albariño y éste es su marca base.

Admito que me gustan mucho los vinos blancos y otro de los que disfruté mucho en el Festival fue el Son Blanc Can Mayoral, un 80% chardonnay y un restante riesling, también muy fresco y procedente de la DO Pla i Levant de Mallorca. En contraste, me impresionó un Vallegarcía Hipperia 2009, un vino de la Tierra de Castilla y la zona de Montes de Toledo elaborado con un tradicional méritage bordelés de Cabernet Sauvignon, Petit Verdot, Merlot y Cabernet Franc y que es un tinto profundo, intenso, mineral y elegante. El blanco lo distribuye Vinos de Mallorca y el tinto Cien Vinos.

Otro descubrimiento durante el festival fueron los productos de Rincón Ibérico, especialmente su selección de turrones y chocolates de autor vascos Gorrotxategui.

A juzgar por la afluencia al evento, no cabe duda de que los sabores de España siguen estando entre los preferidos de los consumidores portorricensis.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.