Burbujas de chocolate y ron Por Rosa María González Lamas el

Desde hace ya varios años, mi amiga Nannette Rosa y yo hemos sido compinches chocolatosas, con lo que he tenido la fortuna de que me haya permitido degustar en primicia muchas de las exquisiteces francesas de cacao que trae en exclusiva para Richart Chocolat, una tienda para sibaritas en el Condado que marcó un antes y un después en la apreciación del chocolate en Puerto Rico y la elevación de este producto a un nuevo standing de glamour.

Como en una vida pasada Nannette fue realizadora de cine, siempre está buscando su próximo guión de chocolate para sorprendernos con un nuevo invento que confirme al chocolate como un producto sincero, un alimento que aproxima a gente diversa, provoca felicidad e invita a la complicidad.

Uno de esos inventos que nos llena de satisfacción a todos comenzó a cuajarse hace un par de años, cuando Nannette decidió que quería sazonar el chocolate francés que representaba con un toque más boricua, potenciando los productos autóctonos de Puerto Rico a través de sus joyas de Richart Chocolat.

Uno de esos productos era, como no podía ser de otra manera, el ron de aquí, con lo cual entabló una relación con Destilería Serrallés, empresa que tuvo la visión de ver cómo el cacao podía tender un puente para difundir la excelencia del ron de Puerto Rico y su Don Q en los más exigentes mercados internacionales.

Esta colección tiene por objetivo encerrar como tesoro dentro de una caja de chocolate sabores muy de nuestra cultura, idiosincrasia y tradiciones, conjuntamente con una nota de uno de los rones más apreciados de nuestra Isla, el Don Q Gran Añejo.  Cada año Richart y Don Q han ido creando nuevas colecciones con el objetivo de sorprendernos a quienes hemos podido ir probándolas año tras año, un lanzamiento que se ha vuelto una tradición gourmet en cada Navidad puertorriqueña.

Considerando que la colección que se presentó hace un año dejó el listón súper alto, ¿qué hacer para sorprender a los chocófilos en esta nueva edición, que es la quinta de la serie Choco Q? Pues fundir precisamente la quinta, con la esencia, creando así la quintaesencia de este maridaje, es decir lo más puro y fino, el extracto de sabor para crear unos chocolates que generaran en el degustador una experiencia que estimulara todos los sentidos y que le evocaran en este aniversario el mismo espíritu de celebración que hacen las burbujas de champán.

Así se convirtió al ron en una burbuja excitante dentro del chocolate empleando una técnica de encapsulación en azúcar que permite que el líquido no cambie de estado y no sólo se derrame por el paladar en cada mordisco, sino que cree un maridaje de chocolate y ron dentro de una misma pieza de cacao. Porque no cabe ninguna duda que uno de los mejores acompañantes para la degustación de chocolate es el ron, y si va bien con sorbos en copa, tiene que funcionar también excelentemente cuando la armonía está dentro del propio chocolate.

La nueva colección 2014 Don Q Chocolate Edition tiene cinco sabores, varios de ellos exitosos en colecciones anteriores que han cambiado su formato previo de cremosa ganache infusionada con ron, a una nueva expresión, deconstrucción de sabor en que el ron se mantiene líquido. Este concepto de diseño permite una mayor expresividad del ron que se halla en estado puro y estalla en boca como fuegos artificiales a cada mordisco de esa cápsula de azúcar que se fragmenta en mil trocitos que luego se quedan revoloteando crujientes en el paladar.

Primer sabor, una gota de ron, pureza absoluta de Don Q Gran Añejo dentro de chocolate negro 71% cacao criollo de Venezuela. El segundo, coquito. El tercero, nueces. El cuarto, parcha. El quinto, café de Puerto Rico de Hacienda San Pedro.

¿Mis favoritos? Dos contrastes. Primero el de parcha, tan intenso que uno no puede abstraerse de percibir el mundo de ardiente color naranja como el de Flaming June, que se desliza por el paladar con la ligereza y sedosidad de la tela del vestido de la pintura, en un chocolate con un perfecto manejo del contraste entre acidez y dulzor, evocador de sensualidad, y arriesgado en matices sin salirse del terreno de lo familiar. El segundo, el de ron y nuez, delicioso, y con tonos muchos más próximos a los propios del ron. Me gustó mucho también el de coquito, que siempre ha sido uno de mis favoritos, con persistencia de esa tersura de cremoso coco y marcadas especias y, por supuesto, también el de la gota de ron y el de café.

La degustación, no obstante, no terminó ahí, porque cada chocolate lo degustamos también con Don Q Gran Añejo, uno de los grandes rones de Puerto Rico, robusto, con notas almendradas, de caramelo, muchas especias y en esta ocasión curiosamente hasta con notas balsámicas como muchos vinos, un ejercicio que sirvió para identificar aquellos chocolates con que el ron en copa armonizaba mejor. Sin duda el de nuez, porque redondea e intensifica los sabores del chocolate; y los de coquito y parcha porque resaltaba las notas especiadas de cada uno.

No cabe duda de que el ron y el chocolate son una pareja bien avenida, si bien la quintaesencia del ejercicio tuvo más que ver con el maridaje de sentimientos, y cómo el chocolate marida con sensaciones.

Además de estos chocolates, mi degustación tuvo una súper ñapa, un adelanto de los exclusivísimos “mini-macs” que pronto traerá Richart. Mini-macs son mini-macarons, sabor condensado en mordiscos del tamaño de una peseta, con sabores no muy frecuentes en el mundo dulce, como es el de queso Roquefort, y uno de mis favoritos, el de foie-gras. Nunca mejor dicho que el mejor perfume (en este caso sabor) viene en frasco pequeño porque estos mini-macs que llegan pronto a la Isla están fuera de liga. Me encantaría ver la colección Don Q Richart  —que hace a los franceses sentir en puertorriqueño y a los boricuas sentir en français—  también convertida en macarons.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.