Chianti y Spaghetti Por Rosa María González Lamas el

Cuando en la década del 1970, el cineasta Italo Zingarelli compró Le Macie para cumplir su sueño de tener una bodega, quizás no vislumbró que esta nueva fábrica de ilusiones iba a convertirse en el escenario más importante de su película familiar.

Le Macie vino primero. Un burgo antiquísimo del siglo XIV que compró en 1973 con las ganancias de sus populares filmes de spaghetti Western que le catapultaron a la fama con Terence Hill y Bud Spencer. Luego vino la Rocca, propiedad que compró y restauró en Toscana para construir su bodega. Excavando para ella apareció la Rocca, que complementó con su nombre el proyecto que hoy se levanta como una de las empresas de vino más grandes y sólidas de Chianti Classico: Rocca delle Macìe.

Sergio Zingarelli no contemplaba encaminar su trayectoria profesional por el rumbo de la bodega, pero una vez empezó a entrar en materias enófilas se enamoró del vino, determinando quedarse en el enodestino empresarial, siendo entre los hijos de Italo quien más se apasionó por el aprecio a la tierra toscana que les heredó su padre.

Rocca delle Macie posee varias propiedades donde cultiva olivares y vides, para elaborar tintos y blancos. Sus vinos siguen la línea de vinos fáciles de entender y beber, afrutados y redondos, grandes, pero delicados. El grupo tiene plantadas diversas variedades para las que se ha seguido un gran ejercicio de rediseño de la viña, que se plantó con una visión agronómica innovadora que, gracias a una mejor hidratación, ayuda a resaltar las notas minerales en el vino y un mayor equilibrio.

Entre sus uvas se destaca la sangiovese, la variedad más cultivada en Italia, sobre todo en el área central. Rinde de vinos de color rojo rubí, que brindan aromas finos e intensos, afrutados y florales. En boca expresa un buen equilibrio entre frescura, tanicidad y grado alcohólico, con una importante estructura y gran persistencia gusto-olfativa.

En Toscana hay tres descriptivos importantes relacionados a la procedencia geográfica del vino. IGT (Indicazione Geografica Tipica), un equivalente a los Vinos de la Tierra en otros países; DOC (Denominazione d’Origine Controllata); y un nivel superior DOCG (Denominazione d’Origine Controllata e Garantita), a la usanza de las denominaciones de origen calificadas. Chianti Classico es una de las DOCG toscanas.

Chianti es quizás el vino ícono de Italia, algo que dio pábulo a la imitación. Copias no siempre buenas, lo que hizo a un grupo de productores vitivinícolas proteger su producción, creando en 1924 el primer consorcio de Italia para proteger de plagios y desarrollar un territorio vinícola delimitado originalmente a principios del siglo XVIII.

En 1932 se dio un paso importante con la promulgación de un decreto ministerial que subdividió a Chianti en varias zonas productivas, reconociendo una territorialidad más específica, y un origen que vinculó a la palabra “Chianti”, el adjetivo de “Classico”. Desde entonces, “Classico”, se refiere a primero, con lo cual “Chianti Classico” abarca al Chianti más original y selectivo. Su territorio se extiende entre Florencia y Siena.

Zingarelli comparte su trabajo en Rocca delle Maccìe con el que realiza como presidente del Consorzio Chianti Classico, que tiene por meta principal consolidar la imagen del Chianti Classico en el mundo mediante un plan bien estructurado de marketing y comunicación.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.