Contino, Garnacha de Rioja Por Rosa María González Lamas el

Mi amigo Jesús de Madrazo me escribe para contarme de la buena acogida que está teniendo entre la crítica española su nuevo Contino Garnacha, un vino exclusivo, que hasta ahora sólo han podido adquirir algunas sociedades de vino internacionales, pero que ya empieza a incursionar en restaurantes y vinotecas españoles y que yo espero podamos tenerlo también pronto en Puerto Rico.

Casi puede decirse que Jesús en vez de con leche se crió con vino. Su padre estuvo por muchos años al timón de una de las más históricas bodegas riojanas CVNE, con lo que no es de extrañar que ya desde su infancia al hijo se le contagiara el virus vinícola, primero catando los mejores vinos del mercado, y luego laborando en CVNE y en Contino, una de las grandes bodegas de la Rioja Alavesa de la cual es Director Técnico y ha sido un gran innovador.

Fundada con la cosecha de 1974, Contino fue una de las bodegas riojanas pioneras en surtir sus uvas exclusivamente de los viñedos que la circundan, algo, que si bien es más común en nuestros días, fue muy innovador en su momento, porque la tradición en Rioja es de elaborar vinos donde se fusionan uvas de distintas parcelas y zonas que la conforman.

Otra característica importante en Rioja es que, contrario a lo que sucede en la Ribera del Duero, donde los tintos monovarietales de tempranillo predominan, lo que abunda son las mezclas de uvas entre las que se destacan la tempranillo tinta (la hay también blanca), la graciano, la mazuelo y la garnacha, uva que apenas ocupa el 10% de la superficie de uva plantada en la denominación.

Con su Contino Graciano, la bodega fue en los noventa una de las primeras de Rioja en lanzarse a elaborar vinos íntegramente de uvas que se emplean para mezclas. Un estilo, que si bien De Madrazo no cataloga de tendencia, si ha empezado a verse con mayor frecuencia en los últimos años, cuando otras bodegas le siguieron los pasos y han estrenado monovarietales de mazuelo, garnacha o más graciano.

Las garnacha, una de mis uvas favoritas, ha ido ganando en popularidad y demanda en los últimos años y si bien el Contino Garnacha no es el primer vino riojano elaborado exclusivamente de esta variedad, es un buen ejemplo de que las bodegas no deben de apuntarse las modas porque sí, sino que los vinos resultan mejores cuando se lanzan al mercado como resultado de una evolución concienzuda y de la inquietud del bodeguero por comercializar etiquetas sólo cuando le convencen.

Esta garnacha surgió casi por accidente, fruto de unas elaboraciones rompedoras y conmemorativas del nacimiento de los dos hijos del bodeguero. Aunque en su momento se mezclaron con otras uvas, la buena proyección de la garnacha —una uva que le cautiva por su fragancia, finura, frescura y longitud—  que fue parte del ensamblaje de esos vinos hizo que el enólogo se percatara de su potencial, porque expresaba una garnacha más fresca, al mejor estilo de las del Ródano francés y las garnachas de su niñez, y no esas concentradas, alcohólicas y empalagosas que son atractivas para la cata, pero complicadas para terminarse la botella. Y algo más importante, también de la rebeldía del bodeguero de mostrar que las garnachas no se oxidan con facilidad.

Luego de varios años monitoreando las uvas, en 2008 Jesús decidió elaborar la primera cosecha formal, apenas 1,500 botellas que se vendieron a una sociedad enófila de Londres, como la subsiguiente.

El vino se fermenta en tinas de roble francés, con poco movimiento de hollejos y vino para buscar finura más que concentración y color. Luego se envejece en barricas grandes de roble francés que antes se emplearon en la crianza de los blancos de la bodega, a fin de que la madera sea apenas un toque.

Jesús es ultra exigente con su trabajo, así que este vino, como otros de la bodega, sólo saldrá si está convencido de su nivel y aptitud en añadas muy buenas o excelentes.

¿Qué novedades adicionales? Pues la bodega no descarta hacer algún proyecto de colección con vinos monovarietales de las diversas variedades de uva que se usan en Contino.

Los vinos de Contino se consiguen en La Bodega de Méndez. Esperemos que esta garnacha esté pronto por el Caribe.

*La autora probó su primera gota de vino con pocos días de nacida. Probablemente así Rosa María González se interesó en él. Desde San Juan, escribe del planeta sabor en www.viajesyvinos.comwww.foodsfromspain.com y Magacín.